7 de noviembre 2026 - 18:45

Simón Pérez Alsina, de EXAR litio: "Sin RIGI no hay grandes inversiones; la minería necesita reglas para 40 años no importa quién gobierne"

El presidente de EXAR recibió a Energy Report en la planta de litio de Cauchari-Olaroz, en la Puna jujeña, a 4.000 metros de altura. Destacó el RIGI, lanzó obras de ampliación por u$s1.116 millones y anticipó el objetivo de alcanzar una capacidad de 150.000 toneladas anuales.

Abogado especializado en gestión minera y extitular de la Cámara de la Minería de Salta, el presidente de EXAR Simón Pérez Alsina analizó el impacto del RIGI, la competitividad de la operación, los costos locales, el vínculo con las comunidades y el papel de la tecnología de extracción directa de litio.

Abogado especializado en gestión minera y extitular de la Cámara de la Minería de Salta, el presidente de EXAR Simón Pérez Alsina analizó el impacto del RIGI, la competitividad de la operación, los costos locales, el vínculo con las comunidades y el papel de la tecnología de extracción directa de litio.

La ampliación de EXAR en el Salar de Cauchari-Olaroz marca una nueva etapa para uno de los principales desarrollos de litio de la Argentina. La compañía, integrada por la china Ganfeng Lithium, la canadiense Lithium Argentina y la estatal jujeña JEMSE, inició las obras aprobadas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para avanzar con una expansión de 45.000 toneladas anuales, que llevará su capacidad total hasta las 85.000 toneladas de carbonato de litio por año.

La inversión prevista asciende a u$s1.116 millones. El plan contempla incorporar tecnología de extracción directa de litio (DLE), que permitirá reducir costos y tiempos de producción, mejorar la eficiencia y optimizar el uso de agua de salmuera e industrial. A futuro, EXAR tiene la intención de elevar su capacidad total hasta las 150.000 toneladas anuales.

En diálogo con Energy Report, durante una visita a la operación ubicada en la Puna jujeña, a casi 4.000 metros sobre el nivel del mar, el presidente de EXAR, Simón Pérez Alsina, destacó el camino recorrido por la compañía y el papel del régimen de incentivos para habilitar nuevas inversiones. “Haber llegado hasta acá ya es una gran cosa. Esto viene de años de exploración, 15 o 20 años, mucho esfuerzo y muchos tiempos buenos y malos”, señaló, liuego de compartir un almuerzo con otros directivos de la compañía, el gobernador Carlos Sadir, y otros funcionarios provinciales.

EXAR inició las obras de ampliación del proyecto de litio en la Puna jujeña, que demandarán u$s1.116 millones y permitirán producir hasta 85.000 toneladas anuales de carbonato de litio. La compañía proyecta alcanzar las 150.000 toneladas en una etapa posterior.

EXAR inició las obras de ampliación del proyecto de litio en la Puna jujeña, que demandarán u$s1.116 millones y permitirán producir hasta 85.000 toneladas anuales de carbonato de litio. La compañía proyecta alcanzar las 150.000 toneladas en una etapa posterior.

Pérez Alsina también defendió la necesidad de contar con reglas previsibles para proyectos que requieren inversiones y horizontes de varias décadas. Consideró que el RIGI representa un incentivo decisivo para la minería argentina y sostuvo que su importancia excede los beneficios tributarios y cambiarios: “Argentina no logró mostrar estabilidad económica en los últimos 20 o 30 años. En minería, los proyectos viven 30 o 40 años. Yo no te digo cuáles tienen que ser las reglas, si son buenas o malas; me adaptaré, pero si me adapto, conservámelas”.

En la entrevista, además, abordó la presión de los costos salariales en dólares, la discusión sobre las importaciones, el desarrollo de proveedores jujeños, el rol de las comunidades cercanas a la operación y los cambios que traerá la incorporación de tecnología DLE.

Entrevista a Simón Pérez Alsina, presidente de EXAR

Simón Pérez Alsina, el gobernador Carlos Sadir y el ministro de Minería de Jujuy, José Gómez, durante una recorrida por la planta de carbonato de litio de EXAR.

Simón Pérez Alsina, el gobernador Carlos Sadir y el ministro de Minería de Jujuy, José Gómez, durante una recorrida por la planta de carbonato de litio de EXAR.

Periodista: ¿Qué significa para EXAR el inicio de las obras de ampliación y qué expectativas genera esta nueva etapa?

Simón Pérez Alsina: Haber llegado hasta acá ya es mucho. Hoy EXAR produce unas 38.000 toneladas anuales, un volumen importante: somos el proyecto individual de mayor producción de la Argentina. Llegar a este punto llevó muchísimos años. Esto viene de 15 o 20 años de exploración, de mucho esfuerzo y de atravesar momentos buenos y malos. Haber llegado hasta acá ya es una gran cosa.

Creo que el RIGI representa un hito muy importante porque ofrece estabilidad por un determinado plazo. Argentina tenía una Ley de Inversiones Mineras, pero después, por distintas circunstancias que todos conocemos, hubo retenciones y otras medidas que hicieron que esa estabilidad no terminara de ser creíble. El RIGI viene un poco a reivindicar que Argentina puede dar más y a ofrecer seguridad jurídica: hay una ley y, venga quien venga, se supone que se va a respetar. Para los inversores que ponen su capital, eso brinda cierta seguridad.

EXAR es un muy buen proyecto y tiene mucho para crecer. Ahora comienza una segunda etapa que también va a ser larga, porque la idea es producir mucho más. Esta ampliación, que representa una inversión de u$s1.116 millones, nos permitirá sumar 45.000 toneladas y llegar a unas 85.000 toneladas anuales. Pero los accionistas tienen la intención de seguir creciendo y llevar algún día la capacidad total hasta las 150.000 toneladas. Creemos que el litio va a seguir creciendo porque el mundo avanza hacia la electrificación y la demanda va a estar. Además, tenemos un proyecto muy competitivo en costos y buenas instalaciones. ¿Por qué no apostar a eso?

Periodista: Mencionás que EXAR tiene costos competitivos. ¿Qué explica esa ventaja? ¿Tiene relación con el respaldo de Ganfeng y su estructura internacional, particularmente por el acceso a tecnología e insumos de origen chino?

S.P.A.: No. Tenemos buenos costos porque la gente es eficiente, el salar es bueno y la tecnología también. No tiene que ver con que estemos apalancados en empresas chinas. Nosotros competimos con las mismas condiciones que todas las empresas argentinas. La ventaja está en la eficiencia, en tener un recurso de buena calidad, una compañía consolidada y un muy buen equipo de trabajo. Eso es lo que nos permite tener costos competitivos.

Periodista: El precio internacional del litio tuvo fuertes variaciones. ¿Cómo impacta esa volatilidad en la operación y qué perspectivas tienen para los próximos años?

S.P.A.: Siempre decimos que nos hacemos cargo de lo que podemos manejar, que es tratar de ser cada vez más eficientes. El precio no lo manejamos. El litio todavía no terminó de consolidar un valor estable: pasó de niveles muy altos a valores mucho más bajos y después volvió a recuperarse. Nosotros nos concentramos en nuestra operación y creemos que estamos entre los productores más eficientes del mundo. Por eso, aun con precios bajos, no pensamos que vayamos a quedar fuera de competencia.

En cuanto a las proyecciones, hasta ahora los analistas nunca acertaron demasiado. Nadie anticipó que el precio iba a llegar a determinados niveles, ni tampoco que iba a caer tanto. Lo que sí sabemos es que la demanda va a estar. Podrá crecer a una velocidad mayor o menor, pero va a seguir existiendo.

Periodista: ¿Qué sucede con los costos locales, como el tipo de cambio o los salarios?

S.P.A.: Nosotros tenemos costos en pesos, actualizamos los salarios en pesos y exportamos en dólares. Un dólar bajo obviamente nos perjudica porque tenemos muchos costos que se van actualizando. Los salarios, por ejemplo, se revisan trimestralmente. Sin embargo, no soy economista y no puedo decir si el dólar está atrasado o no. Es una opinión personal, pero por lo que uno observa en la evolución de los costos en pesos, podría estar un poco mejor. Lo que sí vemos claramente desde la empresa es que los costos aumentaron mucho en dólares.

Por ejemplo, el costo salarial aumentó mucho en dólares en los últimos tres años. Se debe haber duplicado o triplicado, y eso representa un costo importante. También los proveedores locales tienen que trasladar sus propios aumentos. Todo eso te va quitando margen.

"El RIGI ofrece lo que tienen otros países del mundo", dijo Simón Pérez Alsina, presidente de EXAR al destacar la iniciativa para atraer inversiones.

Periodista: ¿Qué es lo mejor y qué es lo que menos te convence del RIGI?

S.P.A.: Lo mejor que tiene es todo. No le veo algo malo al RIGI. Creo que ofrece condiciones muy positivas para las inversiones.

Periodista: ¿Considerás que las nuevas inversiones mineras se hubieran concretado de todas formas sin el RIGI?

S.P.A.: Por lo que hablo con las empresas, incluso con las que todavía no ingresaron al régimen, hay mucho interés por entrar antes de que venza el plazo. En minería, creo que fue un impulso muy grande, muy grande. Por ahí algún proyecto hubiera salido sin el RIGI, pero no muchos. Depende también del tipo de proyecto. Una empresa como EXAR, que pertenece a un grupo grande y está integrada comercialmente, tiene una estructura que le permite vender lo que produce. Pero cuando hablamos de grandes inversiones en cobre, de proyectos de una escala enorme, yo no las veo sin el RIGI. No las veo porque somos Argentina y todavía no logramos mostrar estabilidad.

En los últimos 20 o 30 años tuvimos muchos cambios económicos. Y la minería necesita reglas para proyectos que pueden durar 30 o 40 años. No importa quién gobierne: lo importante es que se mantengan las condiciones. Yo no te digo cuáles tienen que ser las reglas, ni si son buenas o malas. Me adaptaré a ellas, pero si me adapto, conservámelas. Ese es el tema.

Periodista: ¿Qué rol pueden tener las provincias mineras para atraer inversiones si las principales variables macroeconómicas dependen del Gobierno nacional?

S.P.A.: Las provincias hacen su parte, pero están dentro de la Argentina y de su economía. La macroeconomía la maneja la Nación. Una provincia puede decirte que vengas, que te va a tratar bárbaro y que está encantada con tu proyecto, pero si después tenés cepo al dólar o retenciones, no hay mimos provinciales que puedan compensarlo. Las provincias pueden generar condiciones favorables, acompañar a las empresas y facilitar el desarrollo de los proyectos. Pero necesitan que el contexto nacional también permita invertir y operar. No alcanza solamente con la voluntad de un gobierno provincial.

Periodista: En la discusión sobre la apertura de las importaciones aparece otro tema sensible para la minería: cómo compatibilizar el acceso a insumos competitivos con el desarrollo de proveedores nacionales. ¿Cómo lo ven desde EXAR?

S.P.A.: Argentina tiene que definir qué quiere ser: si un país productivo o uno que importa todo. No tengo una opinión cerrada porque no conozco todos los aspectos de esa discusión, pero sí creo que el país necesita tomar un rumbo. Con los dólares que puede generar el petróleo, el campo y la minería, hay que decidir qué modelo productivo se quiere construir.

Nosotros tratamos de utilizar muchos productos locales. Pero si tenés algo que afuera cuesta mucho menos que acá, es difícil justificar ante los accionistas que compres el producto nacional. Por ejemplo, si un hierro cuesta tres veces más en Argentina que en el exterior, es complicado elegir la opción local solamente por querer darle una mano a la industria nacional. Los números también mandan.

Es una discusión que la Argentina va a tener que dar. Si se abre al 100%, no sé qué puede pasar con la industria nacional y con la mano de obra local. Es una decisión que debe tomar la política pensando en el largo plazo.

"En conmemoración al Inicio de Obra Bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) del Proyecto EXAR", reza la placa que inauguraron Pérez Alsina, el gbernador Carlos Sadir, el ministro de Minería, José Gómez; el presidente de la Cámara Minera de Jujuy, Arturo Pfister; y el gerente general de Exar, Xingguo Yu.

Periodista: ¿Cómo se financia la ampliación de EXAR y qué horizonte de ejecución tienen previsto para las inversiones?

S.P.A.: Hoy estamos financiando el crecimiento con caja propia, porque tuvimos un buen año de producción, y con créditos de EXAR. Hasta ahora, la compañía se está autofinanciando y no está pidiendo aportes de capital a los accionistas. La inversión se ejecutará por etapas. Estimamos que el desarrollo de las distintas plantas puede llevar unos seis o siete años.

Periodista: ¿Cuántas personas trabajan actualmente en el proyecto y qué impacto puede tener la ampliación sobre el empleo?

S.P.A.: En este campamento donde estamos ahora hay alrededor de 630 personas. Durante la construcción puede haber picos de actividad importantes. En algún momento llegó a haber unas 2.000 personas trabajando en el proyecto. También hay que mirar todo lo que vive alrededor de la minería. Son empleos de calidad y hay mucha gente que trabaja indirectamente para la actividad. El impacto no se limita a quienes están dentro de la operación: alcanza a empresas de servicios, proveedores y distintas actividades de la economía regional.

Periodista: Durante el acto de inicio de las obras estuvieron presentes representantes de las comunidades originarias cercanas. ¿Cómo trabajan ese vínculo y qué lugar ocupan los proveedores comunitarios en la operación?

S.P.A.: Tenemos mucha energía puesta en eso, tanto en generar oportunidades de trabajo como en contribuir al progreso de las comunidades. A los grandes proveedores que llegan al proyecto siempre les pedimos que hablen con las comunidades y que busquen incorporar servicios locales. Sabemos que hay determinados trabajos que requieren una escala que una empresa comunitaria todavía no puede alcanzar, pero puede alquilar camionetas, proveer baños u ofrecer otros servicios.

Siempre ponemos mucho esfuerzo en desarrollar proveedores comunitarios y jujeños. Creo que eso se nota en la relación que tenemos con el gobernador, con los proveedores y con las comunidades. Trabajamos todos los días para construir ese vínculo. Lo vemos como parte de la inversión. Creemos en el desarrollo y en que la minería se construye de esa manera, a largo plazo. No creo que se pueda tener un proyecto con todos los vecinos como enemigos. Eso sería prácticamente imposible. La relación se construye todos los días.

(N. del R.: el proyecto de EXAR creó fuertes vinculaciones con las siete comunidades originarias aledañas: Susques, Pastos Chicos, Huancar, Puesto Sey, Olaroz Chico, El Toro y Catua)

Periodista: ¿La incertidumbre política y el calendario electoral pueden afectar las decisiones de inversión de una compañía que necesita planificar a varias décadas?

S.P.A.: La incertidumbre siempre está. Hoy no hay un candidato de la oposición claramente establecido y todavía no se sabe cómo va a ser el escenario electoral. Nosotros vamos a seguir trabajando naturalmente, pero creo que la economía y el país sufren esas incertidumbres. De todas formas, no veo que exista hoy una posición antiminera. La minería ya está afianzada y creo que el gobierno que venga tiene que potenciarla. Para mí hay tres actividades en la Argentina que ya están encaminadas y tienen que seguir avanzando: Vaca Muerta, la minería y el agro. Venga quien venga, tienen que ir para adelante.

En Jujuy, Salta y Catamarca, las principales inversiones son mineras. Lo que puede afectar a los proyectos son cuestiones cambiarias o económicas, porque la actividad está expuesta a esas variables. Pero no veo que haya algo antiminero, ni mucho menos.

Periodista: ¿Creés que cambió la percepción social sobre la minería en los últimos años?

S.P.A.: Creo que el litio tuvo mucho que ver porque se lo asoció directamente con la electromovilidad y la transición energética. También permitió mostrar cómo funciona una operación minera. Cuando uno conoce un proyecto, ve que no es como algunas veces se lo imagina: no es que la gente está viviendo en una cueva y que los trabajadores salen de abajo de la tierra. Es una industria, con instalaciones, tecnología, empleo y controles. Hay que conocer cómo trabaja una operación para entenderla. La minería también tiene una dimensión humana y laboral que muchas veces no se ve desde afuera.

Periodista: La ampliación de EXAR contempla incorporar tecnología de extracción directa de litio (DLE). ¿Qué cambios esperan con respecto al sistema de piletas que utilizan actualmente?

S.P.A.: La extracción directa de litio permite reducir costos, mejorar la eficiencia y acelerar la producción. También optimiza el uso del agua, tanto de la salmuera como del agua industrial que requiere el proceso. La diferencia en los tiempos es importante: con el sistema tradicional de evaporación solar, el proceso puede demandar hasta 24 meses, mientras que con DLE se puede completar en un ciclo de días (entre 15 y 20).

Además, permite separar el litio directamente de la salmuera de una manera más selectiva y eficiente. Es una tecnología que tiene ventajas importantes para los nuevos desarrollos de litio en el NOA. De todas maneras, las piletas van a seguir funcionando; son una tecnología que todavía tiene utilidad y forma parte de la operación. Es una tecnología que ya se utiliza en China y que cuenta con distintos desarrollos y proveedores. Hoy existen soluciones y resinas que se pueden adquirir en el mercado; ya hay tecnologías que son bastante estándar. No es algo completamente desconocido. Lo importante será cómo se adapta a las características específicas de cada salar y de cada operación.

Periodista: Como abogado especializado en gestión minera, ¿cómo respondés a los cuestionamientos sobre el RIGI, especialmente los que apuntan a que otorga beneficios excesivos o limita la capacidad de decisión de los gobiernos futuros?

S.P.A.: Creo que el RIGI ofrece lo que tienen otros países del mundo. ¿Por qué se justifica? Porque Argentina tenía una Ley de Inversiones Mineras y después la incumplió. Entonces, cuando ahora se ofrece un régimen que brinda estabilidad, hay que entender de dónde viene esa necesidad. Argentina tuvo el 2001, tuvo cepos y atravesó muchos cambios económicos. Para que alguien invierta en un proyecto de largo plazo, necesita previsibilidad.

Periodista: Uno de los cuestionamientos jurídicos apunta a la soberanía sobre los recursos naturales. Por ejemplo, qué ocurre si una provincia enfrenta una crisis hídrica y necesita modificar las condiciones de acceso al agua de un proyecto que ya está adherido al RIGI. ¿El régimen puede limitar esa potestad provincial?

S.P.A.: No. El RIGI nunca te dice que te da el agua. Lo que te da son reglas económicas. El agua te la otorga la autoridad provincial de Recursos Hídricos, porque es un recurso de la provincia. El RIGI no puede decirte que te entrega el litio o el agua de una provincia. El agua es un recurso público y, cuando existe una situación de utilidad pública, hay herramientas legales para actuar. La provincia es la que concede el uso del recurso y también puede modificar esas condiciones de acuerdo con las normas que correspondan. El RIGI no te da el mineral ni el agua: te garantiza determinadas reglas macroeconómicas. Si mañana hubiera una necesidad urgente vinculada con el uso de un recurso, hay que considerar que la legislación contempla su carácter de utilidad pública. Por eso, no veo que exista un riesgo para la soberanía provincial sobre los recursos naturales.

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