La campaña agrícola 2025/2026 transita un escenario productivo favorable, apalancado por rindes históricos en trigo y una buena condición general de los cultivos de gruesa, aunque bajo un marco climático inestable que obliga al sector a extremar el seguimiento. Los últimos informes agroclimáticos y productivos coinciden en que el potencial sigue intacto, pero advierten sobre focos de estrés hídrico, altas temperaturas y eventos extremos que podrían condicionar los rindes en las próximas semanas.
Con Niña débil y trigo récord, la campaña 2025/26 avanza con buen potencial pero alertas climáticas
El mayor volumen productivo llevaría las exportaciones agroindustriales a un máximo histórico de 110 millones de toneladas, aunque el ingreso de dólares apenas crecería por la debilidad de los precios.
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La cosecha de trigo finalizó con una producción récord de 27,8 millones de toneladas
Según el relevamiento de la Bolsa de Cereales, la cosecha de trigo finalizó con una producción récord de 27,8 millones de toneladas, el mayor volumen histórico para el cultivo, con rindes que superaron ampliamente los promedios de las últimas campañas. Este desempeño excepcional dejó una base sólida para el ingreso de divisas y el abastecimiento interno, en un contexto donde el clima acompañó durante gran parte del ciclo fino.
Sin embargo, el escenario cambia al mirar los cultivos de verano. La soja ya cubre casi el 94% del área proyectada, y aunque el 95% de los lotes mantiene una condición entre normal y buena, comenzó a crecer la superficie con condición hídrica regular o de sequía, especialmente en el norte de La Pampa y el oeste bonaerense, justo cuando los lotes de primera ingresan en etapas clave de definición de rendimiento.
Un verano exigente y un aporte de divisas que crece con cautela
Desde el punto de vista climático, la campaña se desarrolla bajo un esquema de La Niña débil, con tendencia a neutralizarse hacia el final del verano. Este patrón dejó lluvias abundantes pero muy irregulares, con excesos en algunas regiones y déficits marcados en otras. El informe agroclimático advierte que el verano mantendrá temperaturas muy elevadas y precipitaciones desparejas, dando lugar a balances hídricos negativos en amplias zonas del centro y oeste del área agrícola.
En este contexto, el mayor volumen productivo permitiría que las exportaciones agroindustriales alcancen unas 110 millones de toneladas en la campaña 2025/26, el registro más alto de la historia. Sin embargo, el impacto en dólares sería más acotado por la debilidad de los precios internacionales. La Bolsa de Comercio de Rosario estima que el valor exportado rondará los u$s36.800 millones, apenas u$s600 millones por encima del ciclo previo.
El complejo sojero seguiría liderando el ingreso de divisas, con más de u$s19.500 millones, mientras que el maíz recupera protagonismo con un aporte estimado de u$s8.200 millones. El trigo, impulsado por la cosecha récord, generaría exportaciones por u$s3.750 millones, y el girasol se encamina a superar los u$s2.500 millones, un nivel que no se veía desde el pico de precios internacionales de la campaña 2021/22.
Buen arranque productivo, pero con riesgos hacia el otoño
En paralelo, el maíz temprano atraviesa su período crítico con buena condición general, aunque los técnicos alertan que, de persistir la falta de humedad en regiones puntuales, podrían verse comprometidos los lotes más adelantados. Algo similar ocurre con el girasol, que inició la cosecha con buenos rindes en el NEA y el norte de Córdoba, pero empieza a mostrar señales de estrés en el sur del área agrícola.
De cara a los próximos meses, los especialistas advierten que el otoño podría traer heladas tempranas y tormentas localizadas, configurando un escenario nuevamente contrastante. La conclusión es clara: la campaña 2025/26 conserva un muy buen potencial productivo, pero el margen de error se achica. En un año de altos volúmenes y precios más ajustados, el desafío del agro será producir más sin que el clima ni el mercado recorten el ingreso efectivo de dólares.





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