Contencioso aplica “máxima confusión” y el Consejo se aproxima a peligroso limbo

Política

Fuero clave desairó ayer a Luis Juez en su amparo. Dijo que la Corte debe resolver antes qué hace con Doñate. Casi al revés, Diputados apeló fallo de otro magistrado que invalidó a la radical Reyes pero, para agregar desconcierto, retiró propuesta para todos. Órgano de selección de jueces queda encallado.

La Justicia en lo Contencioso Administrativo federal rechazó ayer el amparo presentado por el senador Luis Juez para impedir que asuma su colega del Frente de Todos (FdT) Martín Doñate en el Consejo de la Magistratura, en un capítulo más de la saga por la integración que está repleta de obstáculos. Con esa decisión -que se agrega a una casi en contrario dictada por el juez Martín Cormick para la situación de Roxana Reyes que debió ser apelada por el oficialismo en cabeza de la presidenta de la Cámara- la Justicia en lo contencioso administrativa -uno de los fueros más poderosos- aplicó una suerte de táctica de “máxima confusión” que deja a la política perpleja. Y al Consejo al borde de tachar más días en el calendario sumido en la incertidumbre de cómo finalmente funcionará.

Y es que, en pocos días, el kirchnerismo en el Senado desafió el fallo de la Corte y reiteró la partición de su bloque y la propuesta de capturar la segunda minoría para Doñate con la ira de Juez. El PRO fue a la justicia pero a la vez la Corte difirió resolver si les iba a tomar juramento atento al tironeo que existía. La jueza Biotti le había mandado el expediente a su colega de fuero Pablo Cayssials por entender que era homólogo al trámite por el que la Corte falló por el mandato de transición. La Corte miraba con lupa a Cayssials que rápido de reflejos le revoleó a Biotti el caso por el mandato 2022-2026 y le dijo que su intervención se había agotado con el fallo “Juez”. Biotti resolvió ayer rechazar el amparo porque la Corte había dicho que se iba a encargar de analizar la situación. En realidad el máximo Tribunal mandó al VAR la situación de Doñate a la espera de que el Contencioso hubiese captado uno de los mensajes venenosos de su fallo que lo tenían como destinatario. Y, principalmente, por haber ignorado que la situación de Juez en el Consejo involucraba cuestiones constitucionales. En su considerando 8, la Corte incluyó un párrafo prospectivo que hacía posible modelar que la situación de Doñate en el pasado podía reiterarse con idénticos protagonistas y situaciones análogas.

El fallo de Cormick que rechazó la partición de UCR y PRO y desbancó a Reyes a pesar de que la cuestión ya fuera abstracta porque ese mandato ya estaba culminado estuvo lejos de ser una ayuda para el kirchnerismo. Si bien le sacaba una banca a la oposición y consideraba que funcionaba como un interbloque también avanzaba sobre las supuestas facultades del Congreso para organizarse, principal argumento del bloque K para fustigar a la Corte. Así las cosas, y tras el pedido de la UCR, la oficialista Cecilia Moreau no tuvo más remedio que ordenar hoy la apelación del fallo de Cormick. En apretada síntesis, el kirchnerismo reclamaba que Reyes sí fuera incorporada. En el camino la Corte había validado las credenciales de los Diputados (no así la de Senadores) pero tampoco había fijado una fecha de jura como con el resto de los estamentos ya votados entre jueces, abogados, académico y Ejecutivo.

En pleno descontrol, Moreau aprovechó y retiró la propuesta de todos los Diputados, lo que dejó en el aire a Rodolfo Tailhade y Vanesa Siley (FdT), Álvaro González (PRO) y la propia Reyes. Aunque la Corte fije fecha, ya no hay quien jure. Si la Cámara no revierte la situación de Reyes tampoco puede integrarse. Juez que creía que iba con caballo ganador se topó con la decisión de ayer y no puede asumir. Doñate, hasta que la Corte le dé luz verde tampoco. La “máxima confusión” domina el escenario y se extrapola a que en los pocos días hábiles que separan la finalización del año y el comienzo de la feria, el Consejo de la Magistratura no tenga la menor perspectiva de ponerse en funcionamiento.

En lo que hace a lo resuelto ayer, Biotti, consideró que no se dan los criterios de urgencia necesarios para conceder el amparo ya que la Corte Suprema tiene en estudio la situación Juez-Doñate y definirá al respecto. El Contencioso parece querer desembarazarse del problema. Luego de reseñar los antecedentes del episodio, la jueza señaló en la decisión de siete páginas que “lo expuesto permite descartar la supuesta inminencia en la toma de posesión de sus cargos por los representantes del Senado, lo que determina la improcedencia de la tutela cautelar pretendida”. “No puede obviarse que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se encuentra estudiando la situación”, argumentó la magistrada, titular del Juzgado Contencioso Administrativo Federal 5. Por las dudas, Biotti se cuidó de no entrar en la cuestión de fondo, es decir, a quién le corresponde la banca en el Consejo de la Magistratura, sino simplemente si corresponde otorgar la cautelar para amparar derechos afectados. La jueza recurrió a la Corte para fundar su decisión puesto que para ella “resultaría inaceptable” que se dicte una cautelar cuando la Corte, como cabeza del Poder Judicial, está ya interviniendo en el conflicto.

Juez queda (otra vez) contra el vidrio, aunque en la confusión sobre cuál será su destino, no está solo.

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