Barcelona gana con gol de Saviola
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En un partido de escaso nivel, el conjunto catalán consiguió doblegar a la Real, gracias a los goles de Rivaldo y Saviola, en una nueva muestra de que el tridente barcelonista está en buena forma, después de los cuatro tantos conseguidos la semana pasada por Kluivert.
La noche estaba prevista para la reconciliación. El público barcelonista necesitaba un partido para dejarse seducir y el Barca quería agradar. En medio, una Real que fue de menos a más, aunque en su progresión, sobre todo en la segunda parte, se encontró con dos tantos.
En la primera parte, el Barcelona de Tenerife no se vio por ninguna parte. Cuarenta y cinco minutos de tocar y tocar el balón, pero sin que el meta Westerveld se inquietase en su área.
El defensa Carles Puyol, convertido en el alma de su equipo por la banda derecha, intentó en una media docena de veces desarbolar a sus marcadores y al equipo donostiarra, pero no hubo continuidad en algunas de las extraordinarias jugadas del lateral internacional.
La Real había dejado a Kovacevic solo en ataque y hasta pasado el cuarto de hora, José Manuel Reina no tuvo trabajo. El suyo fue plantar el balón que había salido fuera, después de los desafortunados remates de cabeza de Luiz Alberto e Idiákez, pasado
el minuto veinte.
El partido arrancó con chispa tras un intento frustrado de Rivaldo por marcar gol en un remate de chilena a los cinco minutos. Kluivert, de cabeza, y Rochamback, desde fuera del área, también aportaron su granito de arena a la lista de disparos fuera de la
meta vasca.
Al paso de los minutos, la Real encontró en la discreción del Barca un motivo para empujara a su rival, aunque su presencia en el área de Reina fue testimonial.
En la segunda parte, la Real causó sensación con dos buenos remates a los que respondió Reina con acierto. En el 53 Kovasevic intentó una vaselina, pero sin acierto.
El joven argentino marcó, tras robarle el balón a Luiz Alberto, cuando el brasileño tenía todo a su favor para controlar la pelota o despejarla.
A partir de entonces, hubo un intenso intercambio de ataques por parte de ambos equipos, con acciones mucho más peligrosas en el área de Westerveld, especialmente en un disparo de Saviola, Motta y en una jugada liada en la que hasta cuatro barcelonistas tuvieron ocasión de marcar.




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