25 de septiembre 2006 - 00:00

Boca ganó dejando más dudas que certezas

Martín Palermo, Rodrígo Palacio y Guillermo Marino abrazan a Nery Cardozo, autor del único gol del partidocon el cual Boca derrotó a Nueva Chicago y quedó como único líder del torneo.
Martín Palermo, Rodrígo Palacio y Guillermo Marino abrazan a Nery Cardozo, autor del único gol del partido con el cual Boca derrotó a Nueva Chicago y quedó como único líder del torneo.
Boca sufrió hasta el final y, aunque terminó festejando, no dejó la imagen de equipo ganador que tenía con Alfio Basile y el que terminó aplaudido paradójicamente fue el perdedor, Nueva Chicago, quien buscó por todos los medios y mereció el empate.

En un primer tiempo parejo, Boca hizo pesar la categoría de sus individualidades. La pelota era dividida en la mitad de la cancha y hasta cambiaban ataque por ataque, pero los de Boca eran más precisos con la velocidad de Neri Cardozo y la potencia de Palacio y Palermo.

Por eso no extrañó que Neri Cardozo de cabeza abriera el marcador tras un desborde y centro por derecha de Palacio. Chicago, en ese período, luchó más de lo que jugó. Sin embargo, Zariff por derecha y Carranza por izquierda creaban problemas a la defensa de Boca, pero se encontraban ante un firme Bobadilla que terminó siendo la figura del partido.

Ricardo La Volpe quiso rearmar tácticamente al equipo en el segundo tiempo subiendo a Calvo a la mitad de la cancha y dejando la defensa con tres jugadores, y eso fue contraproducente, porque Carranza se ubicó a espaldas de Calvo y desde allí desbalanceó a toda la defensa de Boca.

Nueva Chicago salió a jugarseen ataque con mucha actitud y forzó a que Boca cambiara ataque por ataque. El trabajo de Cristian Pellerano en la mitad de la cancha se fue agigantando y empezó a ser el eje de su equipo anulando totalmente a Fernando Gago.

De esta manera, fue Chicago quien manejó la pelota en la mitad de la cancha y buscaba el gol con Carranza y Federico Higuaín, que con sus remates hacían esforzar a Aldo Bobadilla.

Boca, al perder el manejo de la pelota, tuvo que convertirse en un equipo de contraataque y por eso La Volpe hizo ingresar a Dátolo por Palacio para armar dos líneas de cuatro y volver a retroceder a Calvo.

En ese contexto, fue Boca quien tuvo la situación más clara; en realidad, fue gol de Franzoia, quien remató por sobre la salida de Vega, la pelota pegó en el travesaño y picó detrás de la línea sin que lo apreciara el asistente Alberto Barrientos, quien protagoniza la tercera polémica parecida en su carrera (en las otras dos cobró gol) y en las tres se equivocó.

Después, el pundonor de Chicago hizo que los últimos minutos fueran dramáticos con situaciones de gol en los dos arcos y con lucidas atajadas de Bobadilla y Vega que impidieron que el resultado se modificara.

Boca ganó su primer partido con Ricardo La Volpe, pero se muestra como un equipo al que le cuesta adaptarse a las modalidades del nuevo técnico, que se siente cómodo con el tradicional 4-3-1-2 y, cuando le varían el esquema, pierde las marcas. La Volpe primero debe convencer a sus jugadores antes de tratar de convencer al público de Boca.

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