Para muchos, el boxeo es una práctica violenta que no alcanza la categoría de deporte. Pero para otros es aun más agresivo el caótico tránsito porteño. Por eso ayer los capitalinos se sorprendieron con el show más publicitario que pugilístico que el Gobierno porteño montó enfrente del Obelisco: un entrenamiento entre el campeón mundial Mariano Carreras y Julio César Domínguez.
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