30 de marzo 2014 - 23:59

¡Cantando bajo la lluvia!

A los 41 minutos, cuando se moría el partido, cuando lo único que podía pasar era ese gol histórico de Boca, de chiripa, increíble, de pedo, de culo, y tantas otras cosas mas. Cuando uno reza para que no pase finalmente lo que siempre pasa, se dio vuelta la taba. Y el mellizo Funes Mori, el más castigado de todos los jugadores de River, ese que yo no me canso de putear, se elevó como si fuese el minuto uno y clavó un golazo de cabeza que, si Orión se quedaba en el arco en vez de esa salida en falso, era gol igual, es gol siempre, como el de Riquelme que sólo servirá para el consuelo.

River arrancó parado demasiado atrás, cediendo terreno pero fundamentalmente cediendo protagonismo.

A pesar de eso se las rebuscó para llegar en dos oportunidades con Rojas y en un cabezazo de Teo.

Además un par de contras mal resueltas pudieron abrir el marcador a favor del millo.

Boquita también hizo lo suyo y tuvo llegadas claras que resolvió correctamente Barovero y que el mal estado de la cancha aportó lo suyo.

-¡Lo dejamos venir a Insúa, esta jugando como volante por izquierda!

¡Si nos vamos a meter atrás para desperdiciar esas contras mas vale que salgamos un poco a pelear en la mitad de la cancha!


El segundo tiempo arrancó con todo. A los dos minutos Barovero nuevamente ahogó el grito de gol y 30 segundos después le quedó atrás a Teo cuando se iba mano a mano con Orión.

Sobre los 12, cuando Boca continuaba con el dominio y River atrás y demasiado parado, una combinación colombiana por la derecha terminó en el gol de Lanzini.

-¡Goooooooooooollllllllllllll! ¡Manu querido! ¡Es una costumbre para el pibe vacunar a boquita! ¡En verano, en otoño, cuando quiere se la manda a guardar!

Siete minutos después se fue solo Cavenaghi y con la pierna izquierda la mando a la platea baja.

-Fernandito tiene menos zurda que Macri! Je je

Y sobre los 20 empató Riquelme con un tiro libre parecido a los de Beto Alonso y el muñe Gallardo, ¡Parecido nada más eh!

Entraron el Keco por Teo y Kranevitter por Cavenaghi porque los primos venían a quemar las naves para salvar el semestre.

Y cuando se moría todo, cuando esos fantasmas de azul y amarillo rondaban el área de River, saltó uno vestido de blanco, como corresponde a un fantasma, con la banda cruzando al pecho, y produjo el sueño mas soñado.

¡Gooooooooooooooooooooooooooooooooollllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllll!

¡El melli, el mellizo, perdonáme nene. Te pido perdón a vos, a tu hermano, a tu vieja, a todo el árbol genealógico de la familia, a los Funes, a los Mori, a toda la parentela!

¿Hace cuánto que no tenemos una alegría así? ¿Hace cuanto que no inunda una lágrima de emoción? Gracias Dios por hacerme hincha de River. Porque este fútbol sin hinchada visitante esta amputado. Porque no puede ser que el pibe Lanzini y el mellizo no tengan a donde depositar la ofrenda.

¡Pellizcáme vieja, les ganamos como ellos tantas veces! ¡Felíz, cristiano y de River Plate, como dice mi amigo el Padre Carlitos Paravizzini!

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