13 de noviembre 2000 - 00:00

Chile ruega que se reponga Salas

Bielsa no es el único que tiene problemas para armar el equipo de cara al partido de mañana. El técnico de Chile Nelson Acosta también tiene un motivo para preocuparse: Marcelo Salas padece una dolencia en el tobillo y se convirtió en la principal duda para enfrentar a la Argentina. Sin embargo, a pesar de que -en principio-estaba casi descartado, el delantero sorprendió ayer al manifestar que sólo le quedan pequeños rastros de la lesión y que confía en llegar en condiciones.

«Ayer estaba muy complicado, tenía mucho dolor, pero ahora bajó bastante la inflamación en la pierna izquierda y sólo tengo una pequeña molestia, que seguramente es por el golpe que recibí en el gemelo», afirmó con optimismo Salas, que sufrió un golpe el sábado pasado en el partido que Lazio empató 1 a 1 con Juventus por el torneo de Italia.

A pesar que no quiso confirmarlo, Acosta tendría casi definido el equipo. En caso de que no lleguen en condiciones Salas y Maldonado (ayer continuó con trabajos de recuperación) el técnico tendría a los reemplazantes: en lugar de Salas ingresaría Navia, mientras que Villaseca entraría por Maldonado.

El público chileno espera con gran ansiedad el partido, simplemente porque es de gran trascendencia para las aspiraciones de clasificar para el Mundial. Sin embargo, a nadie le provoca agrado el enfrentamiento con el seleccionado argentino en las actuales circunstancias y tampoco la llegada de gran cantidad de aficionados visitantes, que se estima será de alrededor de 10.000 personas.

De ahí que ayer el intendente de la Región Metropolitana, Sergio Galilea, declaró al partido, como de «alto riesgo», por lo cual se tomarán una serie de medidas precautorias para garantizar la seguridad de la gente que colmará el estadio Nacional.

Se montará un riguroso operativo de seguridad en el Aeropuerto de Santiago para que no se produzcan desmanes en el arribo del equipo argentino y -según informó un vocero de los carabineros chilenos-el micro será escoltado por la policía hasta el Hotel Sheraton San Cristóbal, donde se alojará la delegación, para prevenir cualquier incidente.

En tanto,
la venta de entradas continúa a un ritmo lento pero bueno, y es casi un hecho que hoy por la mañana se agotará el saldo de 10.000 entradas generales disponibles.

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