Con el alma, River dio un gran paso hacia Primera
-
Bayern Múnich y PSG buscan el pase a la final de la Champions League
-
Murió el reconocido polista Esteban Patrón Costas tras descompensarse en pleno partido
River sufrió demasiado para vencer a Boca Unidos y treparse a la punta de la B Nacional.
La primera chance más o menos concreta para marcar llegó en el cuarto de hora, cuando Daniel Villalva (jugó como volante por el costado derecho y anduvo apenas regular) abrió demasiado el pie y remató ancho, junto al palo izquierdo.
Por el contrario, Boca Unidos se replegó de mitad de cancha hacia atrás y buscó salir rápido de contra. Y, a medida que se fue animando, desnudó falencias en el fondo local. Así, a los 37 minutos, el equipo correntino tuvo una muy clara, con una pelota que Gonzalo Ríos le bajó a Aldo Visconti, quien definió por arriba.
Para colmo de males, el equipo de Almeyda sufrió antes de la finalización de la primera parte la lesión del mediocampista uruguayo Carlos Sánchez, con una posible fractura de clávicula derecha.
En el segundo tiempo, el técnico riverplatense armó un nuevo dispositivo táctico con cuatro hombres en el fondo, retrasando a Leonardo Ponzio como lateral por la derecha y con tres delanteros definidos.
Pero en realidad, los desplazamientos no surtieron el efecto deseado. Por el contrario, a River se le complicaba cada vez más, pues dejaba espacios en las coberturas y en cada réplica, Boca Unidos provocaba murmullos y silencios en un Monumental repleto.
La respiración se cortó a los 63, cuando Fredrich (de excelente ingreso) desbordó por izquierda y metió un centro preciso para Alexis Danelón, que le pegó mordido y obligó a una muy buena respuesta del arquero Daniel Vega, que rechazó con los pies.
Al ver que no había respuestas dentro de la cancha, el técnico se la jugó desde el banco. Adentro, Ocampos y Rogelio Funes Mori. Afuera Fernando Cavenaghi y Villalva, a quien le habían cometido un claro penal que el árbitro Carlos Maglio ignoró.
Entonces, sobre los 77, llegó el primer grito de desahogo de la multitud, tras un tiro libre de Alejandro Domínguez, que fue bajado de cabeza por Rogelio Funes Mori y le permitió a Ocampos estampar un remate violento, a la carrera, para poner el 1-0.
Cinco minutos más tarde, el equipo visitante consiguió la paridad que enmudeció al estadio: un pelotazo largo que provocó miles de dudas en la defensa local, Gonzalo Ríos que la bajó de cabeza y la entrada de Fredrich que se anticipó a Vega. 1-1 y vuelta a remarla.
Entonces, cuando la impaciencia se volvía desesperación, el mellizo delantero le devolvió la tranquilidad a River. Iban 87 minutos, cuando Rogelio Funes Mori metió el derechazo que dejó sin asunto a Gastón Sessa y desató la locura.
River quedó con 70 puntos, uno por encima de Rosario Central, a tres de Instituto de Córdoba y a cuatro de Quilmes. Si bien el conjunto de Núñez todavía no se aseguró el ascenso, con la victoria frente a Boca Unidos dio un gran paso hacia la Primera División.



