25 de agosto 2008 - 00:00

El básquet aún sigue vigente

El festejo de los argentinos. El básquet volvió a cumplir una gran actuación. Le ganó a Lituania y logró el bronce.
El festejo de los argentinos. El básquet volvió a cumplir una gran actuación. Le ganó a Lituania y logró el bronce.
Argentina perdió el título que había conquistado hace cuatro años en Atenas, pero con un equipo más corto y un entrenador que jugó todas sus fichas a la generación dorada demostró en los Juegos Olímpicos de Pekín que sigue perteneciendo a la élite del básquetbol internacional.

Los argentinos terminaron colgándose el bronce tras vencer a Lituania por 87 a 75, en un torneo en el que fueron de menor a mayor y tuvieron su clímax en los cuartos de final, cuando vencieron al subcampeón mundial Grecia por 80 a 78 en un partido durísimo.

Argentina había empezado con mal pie, cayendo ante Lituania en el debut por 79 a 75, en una derrota que la condicionó para el resto del torneo, porque los del Mar Báltico se aseguraron el primer lugar del grupo a partir de ese triunfo y evitaban cruzarse con el imbatible Dream Team al menos hasta la final.

El debut había dejado una buena noticia: el gran nivel mostrado por Emanuel Ginóbili. Este despejó las dudas sobre la lesión en su tobillo izquierdo que venía acarreando desde mayo, que había puesto una interrogante sobre su participación en los Juegos y de la que se volvió a lesionar el viernes último, a poco más de seis minutos de iniciada la semifinal contra Estados Unidos. Pero también se vio que el técnico Hernández estaba decidido a morir con los sobrevivientes de la generación dorada: Ginóbili, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Luis Scola, Carlos Delfino y Leonardo Gutiérrez y con el base Pablo Prigioni, prácticamente con un plantel de siete jugadores, y no dando los minutos para que tomaran confianza a suplentes como el centro Román González y el escolta Paolo Quinteros.

Tras la caída en el estreno, Argentina comenzó a sumar triunfos. Venció justificadamente a Australia, Irán, Croacia y Rusia y terminó segunda detrás de Lituania. En cuartos de final, venció a Grecia (80-78) en un partido durísimo, pero el esfuerzo ante los griegos le pasó factura en el físico y enfrentaron a un Dream Team que venía arrasando a todos sus rivales y que les ganó por 20 puntos (101-81), pero recién estableció esa holgada distancia en el último cuarto. La semifinal mostró al mejor Luis Scola de Pekín-2008, convirtiendo 28 puntos y manteniendo al equipo en el partido hasta el último cuarto, y dejó a Ginóbili en una posición incómoda con su club, San Antonio Spurs, que le había pedido que no participara de los Juegos para reponerse de la lesión y en cambio volvía a sufrir con su tobillo izquierdo.

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