28 de agosto 2011 - 09:21

En el clásico santafesino, Unión armó su fiesta En el clásico santafesino, Unión armó su fiesta

Unión se dio un gran gusto y festejó en el clásico santafesino que no se jugaba desde 2003.
Unión se dio un gran gusto y festejó en el clásico santafesino que no se jugaba desde 2003.
Unión logró como visitante una clara y festejada victoria en el clásico santafesino ante Colón, por 2-0, en un partido correspondiente a la cuarta fecha del torneo Apertura de fútbol de primera división. 

El equipo dirigido por Frank Kudelka, que marcó sus goles por intermedio de Paulo Rosales y Fausto Montero, ambos en el primer tiempo, logró de esta forma su primer triunfo desde su retorno a la primera división llegó a las cinco unidades, en tanto su adversario se quedó con siete.

Orden y oportunismo. Con esos simples atributos Unión logró una rápida ventaja y luego pudo mantenerla sin sobresaltos por su respeto a un libreto bien estudiado y las llamativas carencias ofensivas de Colón.

Cuando a los 8 minutos Rosales desairó a Julio Barraza y envió un remate combado al ángulo superior izquierdo de Diego Pozo las cosas comenzaban a inclinarse para el lado de los visitantes, y mal no estaba.

Y es que el local, en el arranque, mostró falencias en el manejo de la pelota y salvo algunos avances de Leandro González, todas sus aspiraciones ofensivas quedaban supeditadas a lo poco que pudo hacer Esteban Fuertes.

Para completar el cuadro menos esperado por los locales, en su segundo ataque de importancia Unión logró la segunda conquista y una dosis de tranquilidad extra.

En esa ocasión, a los 17, un córner mal ejecutado por Colón derivó en una veloz réplica de la que participaron Marcelo Sarmiento, Rosales, Jerónimo Barrales y, finalmente, Fausto Montero para empujar un parcial despeje de Pozo.

El golpe se sintió en las huestes locales y le llevó un buen lapso de tiempo poder coordinar una jugada de riesgo: a los 24 Sebastián Prediger remató al gol pero la pierna de Gonzalo Vera lo impidió.

De allí hasta el final de la primera parte Colón fue sin saber ir y Unión trató de enfriar el ya tenue ímpetu de su rival, por lo que poco fue lo que pudo observarse.

Apenas un remate desviado de Bruno Urribarri y un cabezazo con igual destino de Moreno, ambas para Colón, y un disparo desde lejos de Barrales que Pozo controló con cierta dificultad.

En el complemento hubo un largo período inicial a pedir de la visita: todo trabado en el medio, pocas aproximaciones a los arcos y la posibilidad latente de un contraataque que le permita liquidar el pleito.

Fue así que el partido ingresó en el último cuarto de hora sin nada importante para destacar, salvo que Unión, con un gran trabajo de su mediocampo, fue arrimándose sin pasar ningún apuro a un triunfo fundamental.

En los últimos minutos, la impericia de Germán Lesman, que contó con dos chances claras, le impidió a Colón achicar el resultado.

Unión, con claridad de conceptos y dos golpes en los momentos justos, se llevó los tres puntos con justicia y castigó la intrascendencia de los rojinegros en el clásico de la ciudad que volvió a disputarse luego de ocho años.

Te puede interesar