16 de marzo 2014 - 18:51

Estudiantes se robó la fiesta en el clásico

Estudiantes festejó con todo en contra ante Gimnasia.
Estudiantes festejó con todo en contra ante Gimnasia.
Estudiantes ganó mucho más que un clásico ante Gimnasia y Esgrima La Plata en la octava fecha del Torneo Final. Los dirigidos por Mauricio Pellegrino se impusieron por 1 a 0 con gol de Franco Jara y alcanzaron a Colón en lo más alto de la tabla.

De visitante y sin sus hinchas, Estudiantes debía afrontar un duro desafíio para recuperar la cima que supo tener en las primeras tres jornadas del certamen. Gimnasia lo recibía con todo a favor: la cancha de toda su vida colmada por hinchas locales.

La clave estuvo en golpear rápido, por eso, el gol de Jara antes de los 10 minutos quebró el partido y cambió los planes de todos. El exdelantero de Arsenal, Benfica y San Lorenzo, aprovechó un contragolpe muy bien comandado por Joaquín Correa por el sector izquierdo para definir cruzado ante la salida de Fernando Monetti, quien logró tocar la pelota pero no pudo desviarla lo suficiente.

El gol de Jara fue un balde de agua fría para todo Gimnasia que durante ese primer tiempo acusó el golpe y sólo se aproximó al arco defendido por Gerónimo Rulli mediante disparos de pelota parada. En efecto, el único que exigió al joven arquero visitante fue un tiro libre de Franco Mussis, que el uno mandó al córner junto al palo derecho.

En el segundo tiempo Gimnasia cambió sus formas y fue más agresivo y profundo con el ingreso de Rodrigo Contreras en lugar del lateral Facundo Oreja. Rulli comenzó ser un bastión importante en la resistencia visitante que apostaba a la misma fórmula que le dio el único gol del partido: el contragolpe.

De esta manera, el partido trasncurría entre los intentos de Gimnasia y las respuestas de Estudiantes, que no lograba inquietar a Monetti. El tiempo pasaba, los nervios fueron invadiendo a los dirigidos por Pedro Troglio y esto benefició a la visita, que comenzó a jugar con el reloj y la desesperación rival.

Los últimos minutos, sobre todo el tiempo adicionado, fueron un descalabro entre acusaciones y golpes entre los jugadores. Por eso, en el último de los tumultos, cuando Patricio Rodríguez no quiso patear un córner por la cantidad de objetos que le tiraban de la tribuna local, Facundo Pereyra se trenzó con él y ambos fueron expulsados.

A pesar de los nueve minutos que tuvo que agregar al tiempo reglamentario el árbitro Germán Delfino, Gimnasia no pudo inquietar más a Rulli y Estudiantes se llevó un premio doble de su visita al Bosque: ganó el clásico y se subió a lo más alto del torneo Final.

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