Gobierno cerró la primera paritaria con aumento del 20%
Fue con el sector de aceiteros. Buscan ahora acelerar negociaciones con taxistas, metalúrgicos y docentes
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Los aceiteros y los representantes de las empresas exportadoras y productoras para el mercado interno firmaron en el Ministerio de Trabajo la paritaria para 2013 del sector. El aumento nominal será del 20% y el real del 21%.
Lo importante para hacer notar desde el Gobierno es que en 2012 el mismo sindicato había cerrado un aumento del 25%, con lo que este año el Gobierno ya puede mostrar que uno de los gremios acordó una reducción cuatro puntos porcentuales. Si además se tiene en cuenta que se trata de un sector donde hubo un buen 2012 y se espera también un 2013 positivo, el valor agregado de la paritaria firmada el viernes es mayor. Al menos en el primer paso importante del proceso de negociaciones salariales, el Gobierno logró hacer funcionar la fórmula 20/20 (suba del mínimo no imponible similar al porcentaje promedio de incrementos salariales).
Escenario
Con este acuerdo, tal como adelantó este diario el jueves pasado, el Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada comenzó con el pie derecho su intención de acelerar aquellos acuerdos de paritarias donde la posibilidad de cerrar cerca del 20% sea cercana. Si hacia fines de este mes o comienzos de marzo puede mostrar sobre la mesa no menos de seis paritarias importantes en este nivel, piensa el Gobierno, luego le será más fácil negociar con los sindicatos más rebeldes y que mayores aumentos salariales están reclamando, especialmente los que militan con Hugo Moyano y su CGT alternativa.
Ahora van a ser llamados para acelerar sus negociaciones paritarias gremios claves, como los mecánicos de SMATA que dirige Ricardo Pignanelli, los encargados de edificios de SUTERH de Víctor Santamaría, los taxistas de Omar Viviani, los constructores de la UOCRA de Gerardo Martínez y, entre los trabajadores que dependen de las finanzas del Estado, los empleados de UPCN de Andrés Rodríguez y los docentes de Hugo Yasky. También el Ministerio de Trabajo quiere acelerar las negociaciones con el gremio de Luz y Fuerza de Oscar Lescano dentro del 20% de incremento salarial, para luego despejarle el panorama al viceministro de Economía, Axel Kicillof, para que éste negocie la política tarifaria para el resto del año para el sector eléctrico. Además, se quiere convencer al peso pesado de las paritarias oficialistas para que acepte un incremento salarial cercano al 20%. Se trata del metalúrgico Antonio Caló, un hombre que ya el año pasado demostró que su cercanía con el Gobierno y su presencia habitual en los mensajes de Cristina de Kirchner en la Casa de Gobierno donde en general asiente con la cabeza los anuncios presidenciales, luego no se traducen en una posición más laxa en la negociación salarial. Al menos el Gobierno quiere que el 20% dentro de la UOM se respete en la negociación con las grandes empresas formadoras de precios como Techint, Acindar y Aluar.
Más fácil podría irle al Gobierno en las negociaciones paritarias de los pescadores y trabajadores portuarios, que en los próximos días podrían cerrar un alza salarial del 20%, pero a cuenta de discutir algún tipo de premio por productividad para fin de año. Esto no molesta al Gobierno (aunque sí a las empresas), ya que esos premios se pagarían a fin de año, cuando las elecciones legislativas de octubre ya hayan pasado.
Si el oficialismo logra hacia fines de marzo tener todas estas paritarias cerradas, luego le sería más fácil frenar las pretensiones de incrementos salariales del 30% que plantean, por cuestiones más políticas que reales según la visión oficial, sindicatos como los camioneros de Hugo Moyano, los bancarios de Sergio Palazzo, los petroleros y mineros, y los trabajadores de la alimentación.



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