Independiente ganó en Rosario y profundizó la crisis de Newell's, luego de la derrota amplia en el clásico rosarino la semana pasada.
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El partido se jugó bajo «una cortina de agua» y eso influyó en la precisión en el manejo de la pelota, aunque fue siempre Independiente el mejor de los dos, con un gran trabajo de Daniel Montenegro.
Nery Pumpido apeló a muchos jugadores de sus divisiones juveniles para suplir a los habituales titulares y mostró un equipo veloz, pero con poca ambición ofensiva, ya que el paraguayo Santiago Salcedo quedó como único delantero ante el retraso de Steinert y Arrieta para generar juego en la mitad de la cancha.
Además de Montenegro, en Independiente fueron fundamentales los trabajos en la mitad de la cancha de Sergio Orteman y Juan Eluchans, y justamente en un desborde de este último nació el único gol del partido marcado por Germán Denis de «media tijera».
En la segunda etapa, Independiente retrasó sus líneas para jugar de contraataque y eso le permitió a Newell's manejar pelota y terreno, aunque creó muy pocas situaciones de gol, la más clara fue un cabezazo de Aguirre que salvó Ustari en gran estirada.
Independiente de contraataque tuvo también sus chances, por lo que el triunfo fue justo, aunque en el último Salcedo cabeceó por arriba del travesaño en lo que hubiera sido el empate de los rosarinos.
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