24 de agosto 2006 - 00:00

Juventus dice que por jugar en la Serie B perderá € 130 millones y se los pide como indemnización a la FIFA

Juventus desafió hoy a la FIFA al apelar ante la justicia ordinaria su descenso a la Serie B y exigir a la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) una indemnización de 130 millones de euros por la sentencia que lo condenó a la Serie B.

Además, dos agrupaciones de aficionados y consumidores italianos presentaron una segunda demanda contra los presidentes de la FIFA y de la FIGC, Joseph Blatter y Guido Rossi, respectivamente, por "extorsión y amenazas graves".

Las demandas provocaron esta noche una reunión entre la FIGC y el Comité Olímpico Italiano (CONI), que evalúan a su vez presentar su propia querella contra Juventus, acusándola de daño de imagen y económico contra el campeonato italiano.

"Tenemos absoluto respeto por las instituciones deportivas, pero nos vimos obligados a recurrir a la justicia ordinaria porque tenemos un deber ante nuestros hinchas, que son el 25 por ciento de los italianos", afirmó hoy Giovanni Cobolli Gigli, presidente de Juventus.

El equipo más popular y más veces campeón de Italia fue despojado de sus dos últimos títulos, condenado al descenso y a una quita de 17 puntos en la Serie B, como principal acusado en un escándalo que implicó también a Milan, Fiorentina y Lazio, que recibieron sanciones menores.

La disparidad de esas sanciones, justamente, fue una de las razones que invocó Juventus en su demanda de 50 páginas ante el Tribunal Administrativo Regional (TAR) de Lazio, en una disputa que puede llegar a provocar sanciones para todo el fútbol de Italia, cuya selección ganó el último Mundial de Alemania.

"Ya afrontaremos luego ese tema", minimizó hoy Cobolli la amenaza de la FIFA, cuyos estatutos prevén duros castigos para los afiliados que apelen sanciones deportivas ante la justicia ordinaria, como hizo hoy Juventus.

Esas amenazas de Blatter, acompañadas con anuncios de Rossi de mayores sanciones contra Juventus, provocaron las demandas contra ambos por parte de las agrupaciones Onlus Coisuc y Res Publica, presentadas hoy ante la Fiscalía de Roma.

"Guido Rossi en concurso eventual con Joseph Blatter amenazó a Juventus para evitar que recurra a la justicia ordinaria las injustas sanciones emitidas por los tribunales deportivos", afirma la nota.

Lejos de intimidarse, Juventus no sólo apeló hoy ante el TAR, sino que además pidió a la FIGC una indemnización de 70 millones de euros si el club es castigado con quita de puntos en la Serie A y de 130 millones de euros si la condena es en la B.

La FIGC comunicó el miércoles a la FIFA que aplicaría nuevos castigos a Juventus si el club de Turín, como finalmente ocurrió hoy, recurría a la justicia común, a fin de dejar a salvo su posición y evitar así sanciones para todo el fútbol de Italia.

La FIGC podría aumentar ahora la quita de puntos contra Juventus, como ya hizo en 2005 con Genoa, que también había apelado ante el TAR su descenso de la Serie A a la C, condenado por otro caso de corrupción.

El TAR ya se declaró competente para actuar en el escándalo del fútbol al fallar el lunes en una demanda presentada por dos ex dirigentes de Juventus suspendidos por cinco años a raíz del escándalo, Luciano Moggi y Antonio Giraudo.

"Esa decisión del TAR de declararse competente impulsó a su vez nuestra decisión", expresó hoy Cobolli Gigli, quien calificó la presentación de Juventus como "un derecho y un deber hacia nuestros hinchas, el 25 por ciento de los italianos".

"La apelación de Juventus no es una agresión contra la FIGC y el sistema del fútbol, sino un gesto responsable para restablecer una verdad irrefutable", expresó a su vez Maurizio Paniz, especialista en derecho deportivo y presidente de una agrupación de legisladores hinchas de Juventus.

Según Paniz, el TAR debería readmitir a Juventus en la Serie de modo cautelar, lo que significaría un caos para el calcio, cuyo campeonato debe comenzar el 10 de setiembre, pero implicaría problemas también para la Unión Europea de Fútbol (UEFA) y la propia FIFA.

El vocero FIFA Andreas Herren había advertido el miércoles que esa entidad seguirá "de cerca" la situación y se reservaba el derecho de modificar su posición actual, es decir, abrir eventualmente un expediente que podría implicar sanciones para todo el fútbol de Italia.

Los reglamentos de la FIFA, que admiten como última instancia de apelación al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) de Lausana, contemplan sanciones para los clubes que apelen sanciones deportivas ante los tribunales ordinarios.

Juventus, que no fue al TAS, afirmó que si fracasa su recurso ante el TAR está dispuesto a apelar también ante la Corte Europea.

Herren recordó que la cláusula de no recurrir a la justicia ordinaria fue introducida para "garantizar la especifidad del deporte y, sobretodo, para garantizar tiempos rápidos en decisiones, que no pongan bajo peligro las competencias".

Dejá tu comentario

Te puede interesar