Kazuyozhi Miura, el jugador más longevo que revolucionó el fútbol japonés

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A los 52 años renovó con el Yokohama hasta diciembre de 2020. A los 15 años se fue a probar suerte a Brasil y a fuerza de goles y samba mueve millones y hasta se convirtió en estrella del cine y de la TV.

El nombre de Kazuyozhi Miura seguramente es desconocido para el futbolero común. Sin embargo, este delantero japonés tiene una historia peculiar: es el futbolista en actividad de mayor edad en el mundo y ostenta el récord de ser el más veterano que aún disputa partidos en una categoría profesional del fútbol internacional.

Miura cumplirá el 26 de febrero próximo 53 años y lo festejó anticipadamente renovando contrato el 11 de enero con el Yokohama hasta diciembre de este año.

“King Kazu”, como se lo conoce, es toda una leyenda en su país, ya que fue el abanderado de la modernización y de la profesionalización del fútbol japonés y fue la primera gran figura de la liga nipona cuando se fundó, en 1993.

La historia de Miura es sumamente curiosa. Además de ser una estrella del fútbol asiático también es una figura que está vinculada a la farándula, al cine, a los comerciales y a las apariciones en revistas de actualidad. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la invasión cultural estadounidense hizo que Japón se volcara al béisbol. Solo en empresas, con equipos de empleados y en colegios y universidades se practicaba con regularidad el fútbol. Y Miura se volcó hacia el fútbol gracias a su tío Tetsuhara Miura, quien era entrenador en un colegio y su soporte tras la separación de sus padres.

No muy adepto al estudio, su carrera en el fútbol comenzó en la década de los ‘80, cuando con 15 años decidió ir a probar suerte a Brasil. Al llegar a San Pablo se instaló en una de las comunidades japonesas en el exterior más grandes del mundo y mientras intentaba abrirse camino en el fútbol ante los habilidosos brasileños, se fue ganando la vida como vendedor, guía turístico y ayudante de estudiantes de intercambio. La vida no le era fácil, no tenía casa fija y debió pasar por varios albergues paulistas.

Su primera oportunidad en el fútbol la tuvo en el Marsubara, club de los japoneses de la ciudad. Desde 1986 hasta 1990 jugó en Santos, Palmeiras, Clube de Regatas, EC XV de Novembro; Curitiba y nuevamente en Santos. Su partida inspiró la serie animada Captain Tsubasa (Súpercampeones). Para darle un impulso a la liga japonesa, los encargados del marketing del flamante certamen decidieron, en 1993, contratar figuras de renombre, especialmente brasileñas, pero les faltaba el héroe local. Entonces, Saburo Kawabuschi, uno de los ideólogos del torneo japonés, decidió endiosar a “King Kazu”, quien no lo defraudó y se conviritió en el principal goleador nacional con el Verdy Kawasaki, equipo en el que convirtió un centenar de goles a los largo de ocho temporadas.

En su paso por Brasil, Miura quedó enganchado con la samba, por lo que cada vez que marcaba un gol, lo festejaba con los pasos y al ritmo de una batucada, rompiendo con el esquema cultural japonés y convirtiéndose en el deseo prohibido de las jovencitas y de los jovencitos. Con sus festejos se popularizó en todo Japón la “Kazu Dance”, lo que provocó la proliferación de las escuelas de samba en todo Japón en la década del ‘90. Tal fue la popularización de su imagen que en el video juego Pro Evolution incluía sus pasos amazónicos y hasta en las calle niponas la gente comenzaba a saludar con un “boa suerte”, en una mala traducción de “buen día”.

Kazuyoshi Miura ● The OLDEST Footballer ● 53-Year-Old (King Kazu)

Miura fue la gran estrella de la selección nipona en los ‘90, pero le quedó una mater ia pendiente en su carrera: disputar un Mundial. En las Eliminatorias para Francia 1998, tuvo una participación extraordinaria, marcando 12 goles en 14 partidos. Sin embargo, el técnico lo bajó de la lista, ya que no entendía cómo el jugador podía teñirse el pelo, bailar samba y salir en las revistas. Recién se dio el gusto a los 45 años de disputar con su selección el Mundial de Fútbol Sala de la FIFA, en Tailandia, donde jugó cuatro partidos pero sin festejar ni un gol.

Su ambición deportiva fue siempre mucho más allá del dinero. Rechazó contratos multimillonarios solo para disputar la Chanmpions League con el Dinamo Zagrev y, además, en 2005, acordó jugar con el Sidney FC solo para sumar a su vasta carrera el Mundial de Clubes. También se dio el gusto de jugar en el Calcio para el Genoa, en la temporada 1994-1995.

Una estrella fuera de las canchas

Miura es un personaje ligado a la farándula y es normal que siempre tenga paparazzis a su alrededor. En 1993 se casó con la actriz y modelo Risako Shitara, una japonesa nacida en Nueva York, lo que le posibilitó filmar decenas de comerciales para distintas marcas y protagonizar un par de películas del Detective Conan. También tuvo una sección en un programa de TV de variedades con su “Kazudance”.

Más allá de su vínculo con el espectáculo, “King Kazu” tiene un imán publicitario. Cuando en Brasil percibieron que jugaba un japonés con el mismo desparpajo que un brasileño, fue portada en diarios y revistas, pero cuando en Japón se enteraron empezó a lloverle publicidad. Se jugó una Copa Kirin (cerveza japonesa, desde 2005 la juegan selecciones) con clubes de Brasil y fue todo un verdadero suceso.

Cuando fichó con Genova, la compañía de radios nipona Kenwood patrocinó la camiseta del equipo y, estando en el Zagreb, el presidente Flagno Tujman no ocultó que parte de la intención de su fichaje fue para atraer dinero japonés en el momento que ese país pasaba por una depresión nacional.

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