29 de mayo 2015 - 20:48

La estrategia de Clarín para despegarse y las "recomendaciones" a Burzaco para que se entregue

El auditorio del Malba fue la improvisada primera sala de reunión de los hombres fuertes del Grupo Clarín esta semana. Informal, pero era la única pautada. Ese día el Grupo organizó un ciclo de debate en el imponente Museo de Eduardo Costantini sobre "Cómo garantizar una Justicia independiente y eficaz". A pasos del escenario repasaron agenda Héctor Magnetto, José Aranda y Lucio Pagliaro junto a Martín Etchevers, gerente de Comunicaciones del Grupo Clarín, Hernán Verdaguer, gerente de Asuntos Regulatorios, y el sindicado como heredero de Magnetto, su sobrino Pablo Casey

Sin embargo, no fue el único contacto de la semana. Horas más tarde se destapó el FIFA- Gate y se conoció que uno de sus socios en Torneos, Alejandro Burzaco, era requerido por la Justicia de Estados Unidos nada menos que por la sospecha de haber pagado coimas para asegurarse diversos derechos televisivos de la FIFA. Ese miércoles desde temprano se unificaron agendas y se repitieron encuentros algo lejanos a la premisa convocante del día anterior: ahora el dilema era cómo evitar que el tsunami desatado por la fiscal general de EEUU, Loreta Lynch, arremeta contra el "monopolio". Entre catarsis, se balbucearon los primeros lineamientos de la estrategia. 

Ese conclave terminó con dos conclusiones. La primera orden fue: "no tapemos el sol con las manos, pero tampoco matemos a Burzaco en nuestros medios". En minutos los directores y editores acataron y le dieron cobertura al escándalo, pero evitaron apuntarle directo al socio y presidente de Torneos. La segunda directiva fue blindar judicialmente al Grupo. 

El operativo de blindaje arrancó esa misma tarde encabezado por Casey, quien, además de ser formalmente el Gerente de Relaciones Institucionales, tiene a cargo la supervisión de las estrategias judiciales del grupo tal como quedó en claro durante la batalla por la Ley de Medios. A su lado, infaltable, estuvo Damián Cassino (el colorado), del Estudio Sáenz Valiente, conocido del sobrino de Magnetto desde su juventud en Chivilcoy. 

Si bien hay abiertos dos frentes, uno interno (el Gobierno amaga con intervenitr Torneos vía las acciones estatales en Clarín y la demanda de la AFIP), lo que desvela a los socios son las complicaciones judiciales que podrían padecer en el frente externo. Es por eso que el propio Casey habría viajado esta tarde a EEUU para intentar minimizar cualquier impacto colateral de Torneos contra los accionistas del grupo. 

• Unificar estrategia 

En las reuniones algo quedó en claro: era imperioso que cualquier maniobra que se trazara en la calle Piedras sea acatada por Burzaco. Es por eso que se habrían contactado directamente con su abogado, Hernán Jáuregui Lorda, para imponerle una estrategia judicial para el prófugo. Jáuregui Lorda, es uno de los socios del estudio Vald que dirige Roberto Vald. Se trata de un buffet especializado en Derecho Penal, más precisamente en Penal Tributario Económico. El estudio fue defensor de Alejandro Gotkin, ex contador de la Fundación Madres de Plaza de Mayo y mano derecha de Sergio Schoklendender. Además fue patrocinante de Carlos Grosso y fue socio del estudio de Jorge Anzorreguy en una causa en la que se investigaba a quien fuera jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy. Casualmente Jorge Anzorreguy, histórico abogado de Ernestina Herrera de Noble, es hoy defensor de los otros dos prófugos de la justicia norteamericana por este escándalo, Hugo y Mariano Jinkis. Todo conectado. 

Según comentaron a ámbito.com fuentes cercanas al empresario, este viernes por la tarde Jáuregui Lorda se habría comunicado con Burzaco para relatarle cómo iba a ser la defensa. Le habría recomendado viajar a Estados Unidos, presentarse ante la Justicia, pagar la multa que le impongan y acogerse a al figura del arrepentido. Esto implicaría una reducción de la pena a cambio de colaborar con la Justicia y seguir destapando la trama de coimas, algo similar a lo hecho por Chuck Blazer, el "topo" arrepentido que desató el FIFA-Gate. Atemorizado, del otro lado del teléfono, Burzaco habría contestado con un lacónico "no es lo que estoy pensando en este momento". El empresario, de quien se desconoce fehacientemente su paradero pero se cree que aún está en Europa, habría planteado la posibilidad de viajar a algún país sin tratado de extradición con EEUU (como Albania o Rusia) y resistir la embestida

Esta situación desató las alarmas en el monopolio que redoblaría la presión para seguir la estrategia original y el viaje de Casey. Es que tanto los abogados de Burzaco como los del monopolio saben que es la salida más sana, pero quieren supervisar ese acuerdo. El temor sería que ese acuerdo caiga en mano de otro letrado y el ventilador de Burzaco termine apuntando hacia los negocios de Clarín.

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