5 de septiembre 2008 - 00:00

La Selección volvió a dejar dudas en casa

La Selección supo transformar en el complemento la pálida imagen que había ofrecido en los primeros 45 minutos
La Selección supo transformar en el complemento la pálida imagen que había ofrecido en los primeros 45 minutos
La Selección supo transformar en el complemento la pálida imagen que había ofrecido en los primeros 45 minutos para empatar 1 a 1 con Paraguay, en el marco de un complicado partido, que jugó durante una hora en inferioridad numérica a raíz de la expulsión de Carlos Tevez.

El equipo nacional no jugó bien durante los primeros 45 minutos, lapso en el que sufrió un gol en contra, la expulsión del delantero del Manchester United y la lesión del arquero Roberto Abbondanzieri.

En medio de ese panorama, la providencial aparición del delantero Sergio Agüero en el inicio del segundo tiempo le modificó el semblante al conjunto nacional, que en el análisis final estuvo más cerca de obtener los tres puntos.

Argentina mostró un opaco rendimiento en la etapa inicial, laspo que aprovechó Paraguay para ponerse en ventaja, con un gol en contra de Gabriel Heinze, a los 12 minutos.

Sin embargo, en el complemento, Argentina apeló a la garra y a ciertas pinceladas de buen fútbol para llegar a la igualdad, en inferioridad numérica, gracias a una conquista de Agüero a los 15 minutos.

Con este empate, el elenco nacional reúne 12 unidades, dos menos que el líder Paraguay que esta tarde alcanzó los 14 puntos.

Argentina volverá a presentarse el miércoles próximo frente a Perú, en Lima, en un partido correspondiente a la octava fecha que se disputará a partir de las 23:30 (hora argentina).

El equipo dirigido por Alfio Basile mostró dos caras bien diferentes. En la primera fue puro desorden del medio para atrás y falta de vuelo de tres cuartos de cancha hacia adelante, mientras que en el complemento puso más ganas que fútbol se llevó por delante a un rival que nunca salió a atacarlo frontalmente.

Argentina arrancó el partido con todas las ganas tratando de desequilibrar por las bandas, donde se tiraban Lionel Messi y Angel Di María, quizás el más peligroso de los delanteros durante ese primer cuarto de hora.

Ese envión generó ilusión, porque parecía que los desequilibrios de Messi y de Di María iban a quebrar la férrea defensa paraguaya.

Fue así que Messi entró en algunas ocasiones al área, aunque sin suerte, porque Paraguay estuvo atenta a la marca.

Tevez se movió por todo el frente de ataque, aunque para eso tenía que retroceder un poco. De esa manera obligó a Julio Cáceres a que lo derribe contra el costado derecho.

Riquelme ejecutó con calidad el tiro libre, pero el balón se estrelló en el travesaño y se fue por arriba. Argentina de a poco se acercaba.

En tanto, Paraguay intentaba aguantar el chubasco albiceleste de los primeros minutos, procurando achicar los espacios y apretando las marcas en la zona de gestación.

En medio de ese panorama, Paraguay encontró sorpresivamente el gol con una cuota de fortuna que fue ayudada por un grueso error de Gabriel Heinze.

A los 12 minutos partió un pelotazo largo desde la mitad de la cancha, el marcador del Real Madrid le erró al rechazo de cabeza y la presión de Nelson Haedo Valdez provocó un 'blooper' del que participaron el arquero y Heinze, mientras que la pelota se deslizo lentamente hacia el fondo del arco.

La jugada, tan sorpresiva como inesperada despertó nuevamente los fantasmas, porque los jugadores argentinos entraron en la confusión general y el nerviosismo se apoderó de ellos, circunstancia que no fue aprovechada por la visita.

Una clara muestra fue la de Tevez, que a los 16 minutos se ganó la amarilla por una falta de atrás y a los 30 se fue expulsado con roja directa por un innecesario planchazo a Darío Verón.

A partir de ese momento, Messi no entró demasiado en contacto con el balón, para colmó Riquelme sintió la presión de Paraguay, que se agrupó bien atrás y no pasó sobresaltos.

La visita se hizo fuerte en el medio y capitalizó los errores rivales para llegar con peligro al arco defendido ya por Juan Pablo Carrizo, sobre todo de la mano de Haedo.

En el complemento, Basile dispuso dos variantes para reacomodar el equipo, con los ingresos de Daniel Díaz y Agüero por Heinze, muy nervioso e impreciso, y Di María.

Así las cosas, el elenco local se paró con Díaz, Martín Demichelis y Fabricio Coloccini atrás, Javier Zanetti ya volcado como mediocampista-carrilero por derecha y Esteban Cambiasso y Javier Mascherano de contención, mientras que en ataque Messi se juntó más con Román y arriba estaba Agüero.

Por su parte, Paraguay respetó demasiado al elenco albiceleste, que estaba en inferioridad numérica, y no le dio el golpe que pudo noquearlo de manera definitiva.

Argentina empezó a tener vuelo futbolístico, porque Messi se puso el equipo al hombro y armó el tridente de los Juegos Olímpicos con Román y Agüero.

Allí apareció lo mejor de Argentina, porque a la garra y al coraje de mitad de cancha hacia
atrás le agregó destellos del juego colectivo que se espera de este equipo.

El empate logrado a los 15 minutos indicaba que la selección estaba nuevamente transitando por el equipo nacional.

Román tocó para la "Pulga" Messi y el rosarino avanzó varios metros para cederla a Agüero, quien entrando por izquierda sacó un certero remate cruzado que se transformó en el 1 a 1 definitivo.

De ahí en más, Paraguay se replegó más atrás, porque sintió el desgaste realizado en el primer tiempo, y el local creó varias situaciones de peligro, pero sin poder concretarlas por la falta de puntería.

La más clara de Argentina fue a los 25 minutos cuando, tras un córner, Riquelme envió un centro y Coloccini se lo perdió con un cabezazo que se fue desviado cuando estaba solo frente a Villar.

Enseguida, Agüero sacó un remate cruzado entrando por la izquierda y se fue apenas afuera, mientras que a los 30 hubo otra chance clara.

Zanetti desbordó por derecha y aprovechó que el arquero visitante se descuidó para meter un centro que no tuvo la comba necesaria ni para entrar al arco ni para que se abra y le quede a Agüero, y en la misma jugada la tomó por izquierda Riquelme y mandó un centro que conectó mal el atacante del Atlético Madrid.

Argentina explotaba el juego de equipo que tanto se reclamaba, y buscaba entrar por los costados, ya que Paraguay se agrupaba en el medio pero descuidaba demasiado los laterales, producto del cansancio.

Los "guaraníes" tuvieron una clara chance a los 36 minutos cuando Aureliano Torres mandó un centro desde la izquierda y Haedo Valdez metió un cabezazo abajo que sacó Carrizo.

De todas maneras, Argentina siguió con el dominio del balón y trató de buscar la victoria, aunque no pudo conseguirla. En la última que tuvo el anfitrión, Díaz metió un cabezazo al medio que atrapó el arquero paraguayo.

Así se fue el partido, con la sensación de que en la etapa final los dirigidos por Basile pudieron dar vuelta las cosas, sin haberse notado que jugaban con diez hombres.

De todas formas, Argentina nuevamente quedó en deuda con el público local y Basile deberá trabajar mucho para corregir errores que en un Mundial bien pueden valer una clasificación

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