Las disculpas que ofreció ante la comisión directiva no bien arribó a Buenos Aires de la gira de Boca, sirvieron como atenuante para que la sanción a Marcelo Delgado no haya sido más dura.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tras la reunión de la comisión directiva de Boca que se llevó a cabo anoche, Pedro Pompilio informó que Delgado se encuentra suspendido sin goce de haberes hasta el 25 de agosto, como castigo a sus declaraciones contra el presidente de la institución, Mauricio Macri. Por lo tanto, el delantero se perderá tres partidos del Apertura -contra Gimnasia de Jujuy, Rosario Central y Lanúsy, lo que es peor, el encuentro de ida por la Recopa Sudamericana, contra Once Caldas en la Bombonera, que se disputará el 24 de agosto.
Cuando restaban apenas minutos para las 21, apareció ante la prensa Macri, acompañado por su vicepresidente. Se mostró escueto, parco, para enseguida ceder el protagonismo de la escena: «Hoy ha sido aprobada mi licencia. El club queda en manos de Pedro Pompilio. Los dejo con el presidente», fueron las palabras de Macri.
Pompilio, ya como flamante titular del cargo, calificó que Delgado cometió una «falta grave» cuando insinuó que Macri hacía negocios personales con los valores del club.
El delantero efectuó esas declaraciones en Corea, luego de mantener una discusión con Macri, con quien estaba tratando su salida de Boca, ya que tenía ofertas para seguir su carrera en Japón. Luego de las duras declaraciones, Delgado fue mandado de urgencia a Buenos Aires y el jueves pasado suspendido provisionalmente.
Dejá tu comentario