En el mundo futbolístico cada vez hay más presión y menos calma que hace que los directores técnicos sean fusibles cuando los resultados no son los que esperan dirigentes e hinchas. Esto no es sólo patrimonio del fútbol argentino, donde en cinco fechas del torneo Clausura ya han renunciado cuatro cuerpos técnicos, sino del fútbol mundial. Wanderley Luxemburgo está en la «cuerda floja» con los «galácticos» del Real Madrid, después de sólo dos meses de trabajo y podría ser el tercer técnico del equipo madrileño que renuncia en la misma temporada, donde ya han pasado José Antonio Camacho y su sucesor y entrenador de arqueros, Mariano García Remón.
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Real Madrid también contrató al italiano Arrigo Sacchi como mánager estelar y ahora están buscando la forma de rescindir el contrato.
También en Brasil, Daniel Alberto Passarella pasó de ser un técnico internacional prestigioso a un «extranjero» resistido tras la derrota del Corinthians 3 a 0 ante el humilde Cianorte y recuperó inmediatamente su prestigio al ganarle el domingo 3 a 2 por el torneo paulista al Santo Andre. Pero no pasó lo mismo con el técnico del equipo derrotado, Luiz Carlos Ferreira, quien debió renunciar tras el partido en el que el argentino Carlos Tevez fue figura y marcó dos goles. Ferreira es el mismo técnico que un año atrás ganó con este modesto equipo la Copa do Brasil y lo clasificó para la Libertadores.
En el ámbito local también se movió la estantería. La fecha del domingo pasado dejó en el camino a Pablo Morant, técnico de Huracán de Tres Arroyos, después que a su equipo le empataran agónicamente frente a Almagro, y Carlos Ischia, quien debió renunciar en Gimnasia tras la derrota ante Boca.
Estos dos entrenadores salientes se suman a las anteriores alejamientos de las duplas Enrique Hrabina-Juan Amador Sánchez, en Almagro, y Juan Antonio Pizzi-José Del Solar, en Colón.
La suma de toda la temporada -Apertura y Clausura- señala que hasta el momento hubo ya 18 cambios de técnicos, en algunos casos como el de Huracán, Colón e Independiente, los que ya utilizaron tres cuerpos técnicos distintos.
Los únicos técnicos que hasta ahora están cumpliendo su contrato anual son Jorge Burruchaga, en Arsenal, Julio Falcioni, en Banfield; Gustavo Alfaro, en Quilmes; Reinaldo Merlo, en Estudiantes; y Leonardo Astrada, en River.
Esto no es todo, porque como el Clausura define descensos, promociones y clasificaciones a copas internacionales, se presume que en las próximas fechas otros técnicos quedarán sin trabajo y obviamente serán reemplazados.
Por ahora, Luis Garisto (en Instituto) fue dado por renunciado por allegados a la Comisión Directiva y tuvo que salir a desmentirlo después de la derrota del domingo ante Estudiantes; y Héctor Veira, en San Lorenzo, sabe que de no ganarle a Rosario Central el viernes y a las Chivas de Guadalajara el martes próximo, es muy probable que tenga que dejar su cargo. Esto es nada más que la punta de un iceberg, donde nadie está seguro en su puesto y depende de resultados para sobrevivir o tener que dar un paso al costado.
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