Corrían tres minutos del amistoso entre la Selección y Rumania cuando el capitán de Argentina sufrió algunas arcadas que derivaron en un vómito que preocupó a todos en el estadio de Bucarest.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El rosarino detuvo su marcha, se tocó la nariz y luego escupió ese líquido blanco que cayó sobre el césped.
Inmediatamente después, el cuerpo técnico argentino le preguntó si se encontraba bien y Messi respondió con un pulgar hacia arriba para después ir a tomar agua.
"Es algo que me pasa siempre, nada que no me haya pasado antes", llevó tranquilidad el goleador de Barcelona después del partido.
Dejá tu comentario