26 de mayo 2003 - 00:00

Passarella: "Pienso echar raíces en el fútbol mexicano"

El ex entrenador del seleccionado argentino y actual conductor del Monterrey de México, Daniel Alberto Passarella, asegura que es "una persona diferente" y que piensa en "echar raíces" en el fútbol mexicano.

Passarella, que ayer cumplió 50 años de edad, dijo que diez meses después de dirigir a los "rayados" sufrió una metamorfosis en el carácter que le ha permitido llevar una aceptable relación con la prensa y también con los hinchas.

Un aspecto decisivo de ese cambio de personalidad ha sido en parte la muerte de su hijo Sebastián durante un accidente automovilístico ocurrido hace varios años en Buenos Aires. "Sí, fue un dolor muy grande, pero vine a dirigir a Monterrey, un equipo de fútbol. Y he tratado de ser una persona diferente",
aseveró.

A su llegada el 1 de julio del 2002 a la pre temporada de Monterrey, en el balneario de la caribeña ciudad mexicana de Cancún, Passarella rechazó un contrato por tres años que le propuso el presidente albiazul Jorge Urdiales.

"Los directivos quedaron sorprendidos de que no haya aceptado, pues me decían que cualquier entrenador se volvería loco con un contrato a largo plazo. Sin embargo, en lo personal deseaba adaptarme al país, a la ciudad, a sus costumbres. No quería sentirme atado a un club ni que los dirigentes se vieran obligados a tenerme mientras no decidía si estaba a gusto o no en Monterrey", relató.

El proceso de adaptación para Passarella no fue fácil. Los resultados no se dieron como esperaba y el equipo apenas recolectó 23 puntos, que no le alcanzaron para clasificarse a la fase final. "Los meses de noviembre y diciembre pasados fueron una pesadilla para mí, pero decidí continuar un torneo corto más (seis meses) bajo la condición de que la directiva contratara los refuerzos que solicité (el brasileño Alex Fernandes, Luis Pérez, Jesús Mendoza e Ignacio Hierro), sólo así me comprometía a clasificar", apuntó.

En el Torneo Clausura 2003 la situación mejoró: el equipo terminó con 34 puntos y se clasificó de manera directa a los cuartos de final, donde se medirá con Atlas a partir del miércoles venidero.

De esta manera, el ex defensor de River Plate en la década de los '70 y '80 descartó dirigir en Argentina y Europa. "Hay dos situaciones que me animaron a seguir aquí: la primera es que los mismos jugadores del plantel opinaron públicamente que debería seguir", enfatizó.

"Y la segunda -agregó- fue a reacción del público luego del juego contra Necaxa. Me esperaban cientos de aficionados en el estacionamiento, me vitorearon y apoyaron. Mi esposa derramó lágrimas, fue una gran emoción. Para mí esas dos experiencias son el mejor regalo que puede tener un entrenador".

A sus 50 años, Passarella se siente "maduro" y con deseos de echar raíces en el fútbol mexicano, en especial en Monterrey. "En serio, me siento bien aquí, ya superé los problemas a que todo extranjero se enfrenta cuando llega a un país diferente", señaló.

Al hacer referencia a los motivos que le llevaron a elegir dirigir en México y no en su nación o Europa, Passarella expresó: "Porque me interesó el proyecto de la directiva de convertir al Monterrey en uno de los grandes del fútbol mexicano, de producir talentos juveniles y no depender tanto de las inversiones
millonarias en figuras".

"Pude regresar a mi país -aseguró-, incluso tuve ofertas del fútbol europeo, sin embargo acepté venir acá por la seriedad del proyecto". Y añadió: "Mi meta inmediata es convertir a Rayados en un protagonista constante, instalarlo entre los cuatro equipos más importantes de México, desarrollar jóvenes surgidos de la cantera. A mí no me gusta perder, siempre trato de ganar, aunque se trate de un juego de canicas", finalizó.


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