Pekerman está preocupado y piensa la forma de reemplazar a Cambiasso ante Brasil. Duda entre un mediocampista o un defensor.
Arduo trabajo tendrá José Pekerman de aquí al miércoles, cuando enfrente a Brasil. El primero -y tal vez el más importante- es levantarle el ánimo a un plantel que reconoció haber jugado su peor partido y, después, buscar la forma de reemplazar una pieza clave del equipo como es Esteban Cambiasso, tontamente expulsado en Quito.
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En la mente del director técnico de la Selección había un equipo y un esquema determinados. Iban a jugar contra Brasil: Abbondanzieri en el arco, una línea de cuatro formada por Zanetti, Ayala, Heinze y Sorín. En la mitad de la cancha, Lucho González por derecha, Mascherano por el medio y Cambiasso por izquierda con tendencia a cerrarse para ayudar en la contención a Mascherano. Riquelme, de enlace libre por toda la cancha, y como delanteros, Saviola y Crespo.
La expulsión de Cambiasso le complicó todo, porque «Kily» González no tiene las mismas características, sino que tiende a abrirse, pero nunca ayuda hacia el medio. Otra alternativa es que jueguen Lucas Bernardi o Aldo Duscher que, aunque tienen características defensivas, no están acostumbrados a jugar por los costados, sino siempre como mediocampistas centrales. La tercera alternativa es cambiar totalmente el esquema y que por Cambiasso ingresen Coloccini o Gabriel Milito. De esta manera, el equipo se parecería un poco a los esquemas de Marcelo Bielsa con tres marcadores centrales, dos carrileros que se desdoblan entre defensores y mediocampistas, y eso liberaría más a « Lucho» González, quien sería un «segundo enlace» con Riquelme para manejar el juego argentino.
Lo cierto es que Pekerman deberá decidir rápido y ponerse a trabajar con el esquema seleccionado. Tiene 72 horas para darle un libreto a un equipo que perdió una de sus piezas clave y tiene que improvisar sobre la marcha en su peor momento anímico.
Esta es una presión más para un equipo que llegaba con mucho optimismo a este partido clave, pero que la derrota ante Ecuador lo obliga a cambiar. Sin embargo, el técnico se mostró tranquilo y seguro de sí mismo. Tanto, que después de la derrota ante Ecuador reconoció que el equipo jugó muy mal, pero dijo: «No estoy preocupado. Tenemos por delante el partido con Brasil y vamos a pensar en ganar».
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