5 de septiembre 2005 - 00:00

Preocupación más allá del resultado

Los rostros de Roberto Abbondanzieri, Ernesto Farías, Andrés DAlessandro y Roberto Ayala son la imagen de la desazón, tras la histórica derrota ante Paraguay.
Los rostros de Roberto Abbondanzieri, Ernesto Farías, Andrés D'Alessandro y Roberto Ayala son la imagen de la desazón, tras la histórica derrota ante Paraguay.
Seguramente el mundo entero conoce el gran abanico de jugadores que salen de esta cantera llamada Argentina. Pekerman ya probó 64 posibles integrantes del plantel que irá a Alemania, pero lo que sigue siendo una verdadera incógnita es el equipo. El que no aparece y en lo que se viene insistiendo desde estas mismas páginas.

Paraguay no fue la excepción; se podría decir que acentuó algunos problemas que se vislumbraban. Por ejemplo, el mismo Ayala había deslizado que jugando de esta manera era posible encontrarse con algunos problemas defensivos en el futuro, como lo hubo el sábado en el mítico Defensores del Chaco, donde la Selección dejó su invicto por eliminatorias ante Paraguay.

Otro detalle: todos hablan del poderío argentino «de medio campo hacia arriba», una manera de esconder que en defensa todo es posible. No como para cargar tintas en la crítica, pero -por ejemplo- si se toma sólo el partido con Paraguay, se puede colegir que si no hay marca en el medio, la última línea (sea con el tres habitual, o de cuatro) presenta desconciertos de consideración.

Los interrogantes (y eso pasó en la mayoría de los partidos) comienzan por la formación de los distintos equipos nacionales y, lo que es más problemático, el lugar que ocupa cada uno de los integrantes del equipo en el campo de juego. En eso de probar, el sábado apareció Ayala casi como marcador de punta, Coloccini (que se salva de la crítica generalizada), de marcador central, y Heinze, casi en posición de seis, más allá de ese ir y venir de Sorín.

Posible si es que el equipo ataca y se encuentra con posición de la pelota, pero un verdadero suicidio si el adversario, como lo hizo Paraguay, gana la zona media. Quedan agujeros (o huecos) por todos lados y convengamos que pasó lo que antes ocurría rara vez: el gol caía de maduro. Una vez más Argentina debía salir a buscar un resultado ante un equipo con dos líneas de cuatro (que también viene pasado de forma cotidiana) y ahora al equipo le falta creatividad y lo que es peor aún, variantes.

Luis González también aparece en este dibujo como « peleado» en la misma posición de Zabaleta. Se sabe que Cambiasso es más creativo que marcador y todo queda en manos de Riquelme, que cuando está encendido puede ponerse un equipo al hombro, pero cuando no lo está, todo el equipo se pierde tras él.

Uno se pregunta: ¿tendrán alguna oportunidad Farías, Lisandro López...? y paremos antes de seguir con una larga lista.

Se sabía que Paraguay iba a poner todo lo que tenía porque le interesaba el resultado para lograr la clasificación y que Argentina no tiene urgencia de puntos. Sin embargo, a sólo 10 meses del inicio del Mundial, cada partido presenta facetas diferentes. Tal vez -y a manera de sugerencia- convendría ya empezar a trabajar con 30 jugadores, cambiar por alguna razón de peso y darle al equipo una fisonomía definida con los hombres que Pekerman elija en forma sostenida en el tiempo.

Nada original si se piensa que la inmensa mayoría del mundo lo hace. Como lo hacen Brasil, Paraguay, Colombia o cualquiera. Salvo que, como lo hace Argentina, intenten confundir al adversario, aunque en este caso los confundidos resultamos nosotros.

Dejá tu comentario

Te puede interesar