Racing obtuvo tres puntos claves en la lucha por la permanencia
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Franco Sosa festeja luego de convertir de tiro libre el gol que le dio el triunfo a Racing frente a Rosario Central por la minima diferencia, en Arroyito.
En el primer tiempo, en el cual la pelota estuvo más tiempo por el aire que por el verde césped, Racing tuvo una leve ventaja por sobre Rosario Central porque se acercó con un poco, no mucho, más de peligro sobre el arco rival.
Franco Zuculini y Claudio Yacob por momentos fueron dueños del mediocampo, con la compañía clave para la marca de Martín Wagner.
Pero Pablo Lugüercio quedó muy solo, porque Leandro González corre pero no juega y Adrián Lucero no pudo acertar pases ni de dos metros, situación que complicaba al equipo de Avellaneda en ataque.
En el fondo Racing paró a sus centrales Lucas Aveldaño y Matías Martínez, buscando anticiparse en forma constante a los puntas de Central y por lo general lo lograron.
El equipo de Reinaldo Carlos Merlo no supo como resolver ese problema que le generó Racing, sobre todo porque sus volantes no llegaban nunca por sorpresa, sintiendo claramente la ausencia de Ezequiel González.
En cuanto a situaciones Racing tuvo dos muy claras, ambas en los pies de Lugüercio y en ambas, una de cabeza y otra de tijera, el ex delantero de Estudiantes no le acertó al arco.
Por su parte, los rosarinos inquietaron a Racing con pelotas cruzadas al área y una estuvo cerca de abrir el marcador Nahuel Valentini.
Muy poco para un primer tiempo que generó muchas expectativas y en el que el medio a perder pudo más que las ganas de vencer.
En el segundo tiempo Central cambió de actitud porque Merlo sacó del banco a Ezequiel González y se paró más adelante en la cancha.
Pero esa situación le dio más espacios a Racing, que no los pudo aprovechar porque dependía exclusivamente de lo que podía hacer Lugüercio, siempre solo contra el mundo aunque igual complicaba, y debido a que no acertó las chances que tuvo de pelota parada.
En dos minutos, antes de cumplirse el cuarto de hora de la etapa final Racing tuvo el gol, pero el palo primero y la mala puntería después le dijeron que no al central Lucas Aveldaño.
Con el correr de los minutos el equipo de Avellaneda se fue afianzando en el juego y con el ingreso de Sebastián Grazzini tuvo más fútbol, cuidó mejor la pelota y por momentos se animó a atacar con mucha gente.
Tanto se animó que llegó al gol, gracias a un preciso tiro libre de Sosa -la falta se la hicieron a Grazzini-, que desató la locura entre los hinchas de Racing en el Gigante de Arroyito.
A partir de la ventaja se dio otro partido, servido en bandeja para la contra de Racing, pero también con la entrada de más delanteros Central estuvo varias veces cerca del empate.
Cuando Central estuvo cerca del empate pero ahí apareció Migliore, para cerrar el resultado y lograr una gran victoria.




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