River mostró lo mejor y lo peor
-
Bielsa asumió la responsabilidad del mal presente de Uruguay y anticipó un duelo clave ante España
-
Argentina vs Austria, en datos: del favoritismo de los campeones a la brecha socioeconómica que refleja dos mundos
Diego Simeone dejó de ser el técnico de River. Fue ovacionado cuando entró y muy aplaudido al despedirse. Aun perdiendo 3 a 0 silbaron a los jugadores, pero al técnico no.
En el segundo tiempo todo cambió. Entró el insultado Ahumada por Cabral y después Augusto Fernández por Bou, y River fue otro equipo. Abelairas descontó de tiro libre y allí Simeone puso a Rosales por Buonanotte para hacer un 3-3-1-3 y arrinconó a Huracán que no entendía por qué en el vestuario le habían cambiado el rival.
Rosales fue volteado en el área y Collado les cobró el primer penal a favor de la era Simeone, que Radamel Falcao García convirtió. Después empató Tuzzio de cabeza y River hasta pudo ganar.
Un equipo con dos caras, en el que conviven el «Doctor Jekill y Mister Hyde». Un equipo que está tan confundido como su público que terminó aclamando al renunciado Simeone, el mismo que los dejó en el fondo de la tabla.



