9 de noviembre 2008 - 00:00

River remontó una goleada en la despedida de Simeone

Diego Simeone
Diego Simeone
River Plate, en el estadio Monumental, empató 3-3 con Huracán, en un partido que tenía perdido, con la gente insultando a todos los jugadores, pero que pudo revertir, por la decimocuarta fecha del torneo Apertura.

Hernán Barcos, en dos oportunidades, y Hugo Barrientos, marcaron los goles del equipo de Angel Cappa en el primer tiempo, pero Matías Abelairas, de tiro libre, y Radamel Falcao, de penal, y Eduardo Tuzzio revirtieron la historia en la segunda etapa.

El partido se jugó en un estadio Monumental, con muy poco público de River, pero que se hizo sentir a la hora de insultar a los jugadores, con un aceptable arbitraje de Javier Collado.

En el primer tiempo, pese a los gritos de la gente, River no pareció nervioso, pareció sin ganas, como abatido, sin importarle demasiado como salir de este momento que está pasando, uno de los peores de su historia.

Desde las tribunas tampoco se ayuda para salir de este momento, porque todo eran insultos, menos para Simeone, quien fue ovacionado antes, durante y después de otra dura derrota, esta vez ante el nuevo Huracán, el de Angel Cappa, el que propone atacar, ser protagonista, y esta tarde lo logró con creces en el estadio Monumental.

En el incendio que es este River, el nuevo Huracán le tiró más nafta al juego y a los cinco minutos ya le ganaba 1 a 0, gracias al oportunismo de Barcos, quien aprovechó un rebote que dejó Marcelo Ojeda, quien no pudo retener un remate de Javier Pastore, la figura de la cancha y el primer gran acierto de Cappa.

En ese momento si la bronca era grande comenzó a incrementarse, con los hinchas apuntando exclusivamente a los jugadores, pidiendo la vuelta de Ramón Díaz, pese a que no insultaron a Simeone, y reclamando a los gritos de Ariel Ortega.

Mientras eso pasaba en las tribunas los jugadores de River deambulaban dentro de la cancha sin pena ni gloria, sin actitud, sin asustar, sin lastimar a un rival, que cuando se dio cuenta que podía ir por más liquidó la historia.

El segundo gol se veía venir y llegó: se equivocó Eduardo Tuzzio, como a lo largo de todo el semestre, perdiendo la pelota con Barcos, quien esta vez vio a Ojeda adelantado y "clavó" la pelota por sobre el cuerpo del arquero para aumentar la diferencia.

El Monumental era un "hervidero" y más cuando Barrientos, de cabeza, marcó el tercero. El delirio del pequeño grupo de hinchas de Huracán en la tribuna visitante era una postal para los simpatizantes "millonarios", quienes no podían creer lo que estaba viendo.

Y Huracán no llegó al cuarto antes del entretiempo porque no supo resolver varias de las oportunidades que dispuso para seguir aumentando la ventaja, ya histórica en ese momento.

Para el segundo tiempo Simeone mandó a la cancha al más insultado por los hinchas, el volante Oscar Ahumada, quien reemplazó a otro de los que jugó mal en el primer tiempo, Gustavo Cabral.

Cuando Huracán seguía más cerca del cuarto que River del descuento llegó el primer gol del equipo de Simeone, marcado por Abelairas de tiro libre.

A partir del gol River se fue con todo a buscar el descuento, mostrando las ganas que no tuvo en el primer tiempo, pero carente de ideas, de fútbol, de profundidad, por lo cual, todo se le hizo más complicado.

Pero de tanto ir, de tanto chocar, llegó al segundo descuento, gracias al penal que marcó en forma correcta Javier Collado, por una falta de Gastón Esmerado a Mauro Rosales, que el colombiano Falcao se encargó de cambiar por gol.

Desde ese momento todo fue de River, porque el "Globo" perdió la compostura, se refugió atrás y el local siguió buscando el empate, con la tranquilidad de no sufrir contras.

Y cuando más lo merecía River llegó al empate, con un cabezazo de Tuzzio, provocando que todo el Monumental por primera vez se pusiera a alentar todos juntos por el equipo.

Con el ánimo de haber llegado al empate los jugadores de River se fueron con todo a buscar la victoria, para dedicársela a Simeone, pero no pudieron y al final, por la forma en que se dio el partido, el empate no les sentó mal.  

  • Racin ganó en Tucumán

    Racing se aprovechó hoy de algunas facilidades que entregó San Martín de Tucumán en el primer tiempo y con eso le alcanzó para conseguir un importante triunfo como visitante 2-0, por la decimocuarta fecha del Torneo Apertura de fútbol.

    José Luis Fernández, al minuto de juego, y Franco Peppino, a los 30 del primer tiempo, marcaron los goles del elenco de Avellaneda.

    San Martín desperdició la chance de igualar de manera transitoria a los 27 minutos de la etapa inicial cuando el arquero visitante Pablo Migliore le atajó un penal a Gustavo Ibáñez.

    Con este triunfo, Racing se alejó más de la zona de promoción y sumó su cuarto partido sin perder, con dos triunfos y dos empates, mientras que San Martín acumuló el tercer encuentro sin poder ganar, con una igualdad y dos caídas y quedó cerca de la zona de promoción.
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