26 de febrero 2007 - 00:00

San Lorenzo ganó sin sobrarle nada

Ezequiel Lavezzi intenta escapar de la marca que le impuso Belgrano. San Lorenzo ganó sin brillar, pero le alcanzó como para mantenerse invicto desde que Ramón Díaz asumió la dirección técnica. El domingo, volverá a la Bombonera para enfrentar a Boca.
Ezequiel Lavezzi intenta escapar de la marca que le impuso Belgrano. San Lorenzo ganó sin brillar, pero le alcanzó como para mantenerse invicto desde que Ramón Díaz asumió la dirección técnica. El domingo, volverá a la Bombonera para enfrentar a Boca.
San Lorenzo ganó con lo justo, en un discreto partido, y sigue invicto desde que lo dirige Ramón Díaz.

El partido fue parejo y jugado lejos de las áreas, con un San Lorenzo que apeló a la velocidad de sus mediocampistas y atacantes para tratar de cambiar de ritmo y sorprender a una defensa que siempre estuvo bien parada.

Por su parte, Belgrano propuso luchar la pelota en la mitad de la cancha con el despliegue de Bolatti y Mansanelli y buscar los desbordes de Marcelo Delgado como forma de ataque.

Eso hizo que el partido se neutralizara en la mitad de la cancha y las situaciones de gol fueran muy pocas, por lo que San Lorenzo sacó provecho a la precisión del peruano Jiménez, quien recibió un centro de Ferreyra que descolocó a Montoya, tras un rebote en un defensor y la mandó al fondo del arco, mientras que en la otra área Andrés Ríos, con tiempo y distancia, elevó el remate final ante Orión.

En la segunda etapa San Lorenzo retrasó sus líneas para aprovechar el contraataque. Eso hizo que Belgrano se convirtiera en dominador del partido armando un circuito entre Cervera, Delgado y Matías Oyola. Hubo un tiro libre de Serrizuela que rebotó en un poste y una jugada de Andrés Aimar, que entró por Donnet, que no pudo definir después de eludir a tres jugadores.

Ramón Díaz ante esto hizo ingresar a Diego Rivero y Walter Acevedo para cerrarse en la mitad de la cancha con dos líneas de cuatro, dejando como media punta a Ezequiel Lavezzi y como único delantero a Roberto Jiménez, que con su movilidad se encargó de preocupar a toda la defensa.

Belgrano fue perdiendo precisión con la pelota y San Lorenzo salió del encierro para terminar el partido tranquilo.

El triunfo sirve para tonificar el ánimo, aunque el equipo de Ramón Díaz está muy lejos de jugar bien. Los cambios fundamentales son una disposición táctica más ofensiva y una fuerza anímica que antes no tenía; en lo futbolístico todavía está en deuda.

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