San Lorenzo ganó sufriendo y estiró la ventaja sobre Boca

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San Lorenzo superó esta noche a Nueva Chicago en el estadio Nuevo Gasómetro por 3 a 2, después de haberse ido a los vestuarios en el primer tiempo con ventaja apreciable, en un partido vibrante que vieron unas 45.000 personas.

Dos tiros libres de Adrián González y un tercer tanto de Ezequiel Lavezzi en el primer tiempo, todo en un lapso de catorce minutos, daban la impresión de que el partido estaba liquidado en el primer tiempo, con parcial de 3 a 0.

Pero a los 20 minutos del segundo período, el arquero Agustín Orión anotó en contra en curiosa jugada, después de un penal ejecutado por Federico Higuaín que rebotó en el palo y le dio en la espalda y a los 25 achicó diferencias el ingresado Lucio Filomeno.

Además, a los 31 minutos del primer período habían sido expulsados Israel Damonte en la visita y Gastón Fernández en el conjunto local.

Las figuras de este partido interesante, jugado a estadio lleno, fueron los goleadores de San Lorenzo Adrián González y Lavezzi, en tanto que los jugadores de Chicago mejoraron de conjunto en el complemento, con César Carranza como uno de los abanderados. Por el lado del visitante también se merece un reconocimiento el director técnico, Carlos Ramaciotti, ya que pensó un partido que complicó al puntero del campeonato.

Para buscar las explicaciones al resultado del partido, hay que aclarar que el parcial del primer tiempo resultó exagerado.

De tres tiros libres francos al arco que pateó González, convirtió dos goles y un tercero dio en el travesaño, lo que marca la alta efectividad de sus ejecuciones.

Chicago sorprendió con un planteo inteligente, salió a jugar de igual a igual y le quitó la posesión del balón a San Lorenzo.

Además, Chicago llegó a la valla adversaria con dos intentos de Federico Higuaín, al minuto y a los 10.

San Lorenzo llegó con algunos centros y tiros de media distancia pero sin inquietar a fondo al arquero Carlos Navarro Montoya, quien se bastaba para que no vulneraran la valla.

Muy poco hacía el local en un primer tiempo que no le era del todo favorable, ya que por largos pasajes perdió la pelota, manejada entonces por un mediocampo rival que tampoco pudo generar juego ofensivo.

El bajo nivel de Cristian Ledesma, Osmar Ferreyra y Walter Acevedo conspiró contra el juego del local. Y su dupla ofensiva de San Lorenzo aparecía bien controlada por la última línea rival, que no movía sus cuatro efectivos del fondo.

Hubo varios tiros libres que motivaron la subida de los zagueros sanlorencistas y en uno de ellos, a los 27 minutos, Adrián González acertó al ángulo superior derecho del arco de Navarro Montoya con un fuerte tiro. Un disparo inatajable que ni el arquero ni Damonte, que se había quedado a cuidar el palo, fueron capaces de despejar.

Minutos después del gol llegó una fuerte infracción de Damonte contra Gastón Fernández, lo que derivó en amonestación para el visitante y en una reacción del delantero local, que llevó a la expulsión de ambos.

Después de esa jugada, el conjunto visitante sintió la expulsión, ya no salió de contragolpe y San Lorenzo siguió buscando asegurarse el marcador.

Entonces, a los 42, San Lorenzo dispuso de otro tiro libre desde inmejorable posición, casi sobre la medialuna del área, prácticamente recto al arco, que González ejecutó con violencia y dirección para convertir el 2 a 0.

El tercero fue un desborde producto de una jugada monumental de Lavezzi, quien se fue por derecha, superó al marcador Carlos Soto, buscó ángulo de disparo y sacó otro remate soberbio que venció toda resistencia de Navarro Montoya a los 45.

Allí San Lorenzo hizo pesar sus individualidades y una mayor jerarquía al empeñoso adversario.

Pero en el segundo período, obligado, Chicago salió a intentar equilibrar la situación y Orión, como en el primer tiempo, sacó más de un tiro de media y larga distancia a distintos ejecutantes, caso Carranza o Donda.

Con una vergüenza deportiva digna del aplauso, Chicago atacó expuesto a sufrir una goleada histórica pero a los 19 se proyectó Carranza, lo tocó en el área Sebastián Méndez y el árbitro Sergio Pezzotta sancionó penal. Pateó Higuaín luego de un pequeño amague, la pelota dio en el palo derecho, el arquero fue al otro sector, el rebote le dio en la espalda y la pelota entró, para el 3 a 1.

Chicago siguió creyendo, continuó avanzando y en una brillante definición personal, Filomeno recibió dentro del área, maniobró hacia el medio y sacó un zurdazo letal cuando iban 25 minutos, para el 3 a 2.

San Lorenzo sentía la ausencia de Cristian Ledesma porque su reemplazante Pablo Alvarado no hizo nada mejor que él y Chicago sacaba partido del ingreso de Filomeno, a quien se había sumado después el jugador Sergio Viturro, reemplazante de Horacio Cardozo.

Así el visitante contaba con un delantero más y un defensor amonestado menos -Carlos Soto quien dio paso a Filomeno- y aprovechó la mayor presencia de Viturro en comparación con Cardozo, que además potenció a Donda.

El empeño del conjunto verdinegro y cierta displicencia de San Lorenzo, dormido en los laureles de una victoria parcial, llevó el juego muy cerca del arquero Orión y así rondaba el empate.

San Lorenzo tomó nota de esa situación y de a poco se fue adelantando, para buscar otra vez, una conquista que le diera tranquilidad o bien hacer replegar al rival. No aumentó, solamente Adrián González hizo temblar el travesaño a los 32, pero siguió inquietando con tiros de esquina y avances varios.

Así quedó a salvo el 3 a 2, cuando un empate tampoco le hubiese quedado mal a un partido tan vistoso.

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