El tenis, otra víctima del dólar: empresarios alertan que el mercado de insumos se achicó

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Por las pasarelas del Buenos Aires Lawn Tennis Club se puede llegar a todos los lugares del predio. El desfile de público es menos intenso que en ediciones pasadas, especialmente en los stands de las marcas de productos ligadas al deporte blanco: la crisis impactó de lleno en el mercado de insumos.

Por las pasarelas del Buenos Aires Lawn Tennis Club se puede llegar a todos los lugares del predio, las canchas, el vip y también el área comercial y el patio de comidas. El desfile de público es menos intenso que en ediciones pasadas, especialmente en los stands de las marcas de productos ligadas al deporte blanco: la crisis impactó de lleno en el mercado de insumos.

La inmensa mayoría de estos productos llegan importados de diferentes lugares del mundo. Raquetas, bolsos, cubregrips e indumentaria, sólo por mencionar a algunos, son indispensables para cualquier jugador, ya sean sociales, juniors o profesionales. Ámbito.com realizó un relevamiento con diferentes filiales locales de empresas internacionales, las cuales vieron sumamente afectada su competencia.

Casi como norma, estas marcas trabajan como importadores de los elementos tenísticos, por lo que la devaluación cambió la ecuación para todos. Algunas vieron afectados sus recursos, otras recortaron presupuestos, y en el caso de Yonex, no pudieron continuar con su actividad local.

“No se está haciendo nada dada la coyuntura actual, no hay acciones de promoción con jugadores ni con clubes. A nivel global la empresa sigue y muy fuerte. El aumento del dólar nos complicó porque al ser todo importado, el precio quedó poco competitivo. Las zapatillas, por ejemplo, llegaban al público a $7.900”, explicó Esteban Palombo, exmanager de la firma japonesa Yonex.

En un contexto similar pero menos lacónico, Tomás Cataldo, responsable de marketing de Babolat Argentina aseveró que “fue un año duro, la devaluación y la inflación impactó mucho porque traemos todo de afuera. Los precios se fueron muy para arriba y las ventas no son las esperadas”. Además, reveló que hubo recortes en los contratos promocionales con juniors y profesores y se realizan menos eventos que en otras épocas.

Para ampliar más el efecto del vaivén de la moneda estadounidense, Clarissa Quiroga, responsable de marketing de Kirschbaum y Tourna (cuerdas y cubregrips) de Argentina agregó que “bajó notoriamente la rentabilidad en dólares dado que, de haber trasladado la totalidad de la devaluación a los precios, hubiera sido imposible mantener el mismo flujo de ventas”.

Algo más lejos de la realidad de estas firmas, la tormenta económica no pegó tan de lleno en Fila. “En los últimos dos años nos posicionamos otra vez como marca número 1 del tenis en Argentina, con inversiones estratégicas en cuanto a torneos y jugadores. Tenemos dos fábricas en el país, en El Dorado (Misiones) y en José León Suárez. La crisis nos impactó como a todos, pero pudimos dar trabajo y sostuvimos la inversión y estuvimos estabilizados”, puntualizó Milagros García Yáñez, a cargo del Sport Marketing de la empresa.

Eduardo Vieytes es el responsable de Head Argentina y le comentó a este medio que el tenis no le escapa a la realidad actual: “Está claramente deprimido en sintonía con la mayoría de los sectores de la economía. Estos no son productos de primera necesidad. El cambio de insumos no está en primer lugar de ningún consumidor, que están afectados por la inflación, el salario, el ajuste de tarifas”.

“En los últimos años, en Dunlop notamos cierta baja. La falta de referentes y las diferentes crisis afectó tanto a la oferta como el consumo. Por otra parte, el consumidor actual no renueva el material tan asiduamente como en los tiempos de bonanza. Sin embargo, hace dos años la tendencia se frenó y creemos que podemos crecer”, auguró Esteban Pacheco, responsable de marcas de Sportcom, la distribuidora oficial de Dunlop para su línea de raquetas, paletas y pelotas.

Precisamente, ese aspecto de “referentes” que mencionó Pacheco es esencial para explicar, junto a la economía, la caída de un mercado de por sí oneroso. Sin dudas, todos coinciden en la necesidad de un buen presente de las figuras nacionales, tal el caso de Juan Martín Del Potro, quien representa el máximo ícono del tenis nacional.

Esas figuras “son quienes inspiran a iniciarse en el juego y continuar practicándolo asiduamente, por lo tanto afecta directamente a la producción y ventas de estos productos. Por ejemplo, luego de ganar la Copa Davis, hubo un resurgir del tenis en todo el país y se incrementó la demanda”, interpretó Pacheco, al tiempo que Quiroga afirma que los momentos no impactan en la comercialización, incluida la histórica obtención de la Ensaladera.

Para Palombo, cuya marca equipó durante varias temporadas a David Nalbandian, los resultados deportivos potenciaron las ventas, especialmente durante la época de La Legión. En la misma línea, desde Babolat afirmaron que durante esos años dorados “tuvimos un tope de ventas tremendo, fue un furor. Obviamente que todos los jugadores que sean reconocidos, tanto a nivel local como internacional, a las marcas los ayuda”. Como análisis macro, Cataldo afirmó que las ventas de estos productos flaquean tanto a nivel nacional como a escala planetaria.

En este combo de divisas descontroladas y figuras que no abundan, la promoción para las futuras generaciones se puede tornar compleja sin una planificación especial. Mientras en Babolat achicaron presupuestos y contratos, en Kirschbaum sostienen el apoyo a juveniles y están próximos a firmar un acuerdo con la Asociación Argentina de Tenis.

Aunque Yonex no está activa (todavía quedan productos en la actualidad), su exmanager indicó que la necesidad de realizar programas acordes desde la AAT será fundamental para que el público se acerque al tenis. “Creo que el hockey y el rugby lo superaron en cantidad de adeptos”, reflexionó Palombo.

“El apoyo a juveniles afecta a la rentabilidad y por ese motivo es imprescindible que ambas mantengan un equilibrio para poder coexistir. Cuando este equilibrio se logra, se produce un circulo virtuoso que provoca la retroalimentación tan necesaria para el desarrollo de este deporte”, describió Pacheco.

“Los importadores no podemos trasladar la devaluación a los precios, que están por debajo de los de EEUU, y eso no pasó nunca. Los importadores hacemos un sacrificio de rentabilidad para mantener los productos que traemos en un valor comprable, y eso afecta el apoyo a juveniles y nuevos jugadores”, se lamentó Vieytes, quien sostuvo que el consumo bajó, así como la presencia de marcas en el mercado.

“En Fila tenemos un proyecto muy interesante con la AAT desde el año pasado. Nuestro interés también pasa por que el tenis siga creciendo en la Argentina, y apoyamos al departamento de Desarrollo, para que los chicos tengan un sponsor deportivo y tengan equipamiento”, amplió Yáñez.

Para un deporte con un corte tan económico como el tenis, la permanente inestabilidad del dólar golpeó aun más a las dificultades ya de por sí gigantes para el desarrollo de los jugadores. Mientras, el mercado se sostiene en formas improvisadas y esperando un tiempo mejor, ya sea por las propias finanzas como por la aparición de nuevas figuras.

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