Tras 132 años de historia, Wimbledon estrenó techo
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Dinara Safina estrenó con un revés ganador el techo en Wimbledon.
Tras media hora en la que el sistema de ventilación creó las condiciones necesarias para el juego, a las 17:13 Safina y Mauresmo comenzaron a pelotear. A las 17:19 sirvió Mauresmo y ganó el punto Safina bajo el techo y la luz de los focos. Había nacido el Wimbledon "indoor".
Se acabaron los partidos de tres días en la central, los paraguas en las gradas, las carreras para colocar la lona sobre el césped y los conciertos improvisados de Cliff Richard para entretener al público.
Ni Andy Murray, ni Roger Federer. La atracción de la edición 2009 de Wimbledon es el techo blanco de la central.
Tras varios días de sol, la lluvia apareció ligeramente en Londres, pero por primera vez en la historia no dictará el calendario de la mítica central. Se conformará con hacerlo en el resto de pistas.
El misticismo de una final como la del año pasado entre Federer y el español Rafael Nadal, concluida en la penumbra tras casi cinco horas de juego igualado e interrupciones por lluvia, desaparecerá.
La retransmisión televisiva de los principales partidos, los que se juegan en la central, no se verán alterados y los directores de las cadenas respiran aliviados.
"Preferimos jugar al aire libre. Queremos tener el techo abierto tanto tiempo como sea posible", repetía como principio básico Ritchie, que por fin lució hoy orgulloso el artefacto cuyo coste se estima que ha estado entre los 80 y los 100 millones de libras (entre 130 y 164 millones de dólares).
El proyecto se firmó en 2004 pero hasta después de la final de 2006 no empezó la costosa construcción
Hasta, el techo, estrenado en mayo tras más de casi tres años de obras, sólo se movió para tapar el sol que golpeaba en el palco de los VIP.
En los primeros partidos, el ídolo local Murray se quejó de la sombra que generaba y que provocaba que el césped estuviera más húmedo y resbaladizo en algunas zonas.
Hoy no hay críticas. Juega Murray, pero el tejado es el protagonista absoluto. Por fin. La lluvia, tan temida siempre en Wimbledon, fue aplaudida hoy. El techo ya es útil. La inversión ya es buena. Wimbledon ya es "indoor".




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