El superclásico que se jugará el domingo estará potenciado por la necesidad que tiene Boca de defender la punta del torneo Apertura y por la única alternativa que tiene su rival de poner a salvo su orgullo en este campeonato en el que tuvo pobres rendimientos y resultados. El empate no le servirá a ninguno de los dos y sólo la victoria podrá mitigar la frustración de River y la creciente preocupación de Boca, cuya ventaja en la clasificación, respecto a los equipos que están dispuestos a disputarle el título de campeón, se redujo sensiblemente en los últimas semanas.
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Boca perdió cinco de los últimos seis puntos que disputó, no marcó goles en esas dos jornadas y sufrirá la baja de su mejor jugador, Carlos Tevez, con lo cual llega a este encuentro en «estado de emergencia». En tanto, más allá de que todavía sigue en carrera en la Copa Sudamericana, jugadores y dirigentes de River consideran primordial vencer a Boca y un jugador referente habría manifestado su enojo a los compañeros por el bajo nivel general y reclamar hasta un cambio de actitud al entrenador Manuel Pellegrini. En el plano futbolístico, Pellegrini sumó en Paraguay dos lesionados más en el último semestre: Alejandro Domínguez con una distensión en los isquiotibiales izquierdos y Luis González con un esguince en el tobillo derecho. Informate más
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