10 de julio 2024 - 23:10

Con drama y una versión distinta, Colombia ganó y jugará la final de la Copa América ante Argentina

En Charlotte, los cafeteros ganaron 1-0 con gol de Lerma en una noche sufrida y con un juego distinto al exhibido en el torneo. El duelo por el título será el domingo a las 21 en Miami.

Colombia jugará la tercera final de Copa América de su historia.

Colombia jugará la tercera final de Copa América de su historia.

@copaamerica_ENG

Imbatible, extendiendo a 28 su racha de partidos invicta, Colombia derrotó este miércoles 1-0 a Uruguay y se clasificó a la final de la Copa América de Estados Unidos 2024, en la que el domingo buscará frente a la Selección argentina el segundo título continental de su historia.

El mediocampista Jefferson Lerma, en su regreso al once inicial del seleccionador Néstor Lorenzo tras una suspensión, marcó en el minuto 38 el gol que definió esta semifinal en el Bank of America Stadium de Charlotte, cuyas tribunas se sacudieron con la multitud de hinchas que acompañó a los cafeteros, inmensa mayoría entre los más 70.000 espectadores que asistieron al partido.

Uruguay jugó en superioridad numérica la mitad del compromiso, con la expulsión del zaguero cafetero Daniel Muñoz (45+1).

Colombia, que ganó su única Copa América en casa en 2001, debió enfrentar una avalancha Celeste en el cierre del compromiso, pero supo resistir para ir por el título el domingo en Miami ante Lionel Messi y compañía, los campeones del mundo.

Uruguay jugará un día antes contra Canadá por el tercer puesto, otra vez en Charlotte.

Marcelo Bielsa revolucionó la alineación de Uruguay ante las bajas en defensa del lesionado Ronald Araújo y el suspendido Nahitan Nández. Incluyó tres nuevos nombres con respecto al once inicial utilizado en los cuartos de final, José María Giménez, Sebastián Cáceres y Rodrigo Bentancur y dejó de lado su habitual 4-3-3.

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Cáceres, Giménez y Mathías Olivera formaban una línea de tres centrales, aunque Manuel Ugarte solía retroceder e insertarse en la zaga para que Cáceres y Olivera se abrieran a la hora de defender. Bentancur, en la mitad de la cancha, era la gran apuesta.

El mensaje de Bielsa era muy claro: Uruguay podía tomar precauciones con su zaga diezmada, pero en ningún caso iba a agazaparse en torno a su arco.

Colombia, en tanto, incluía a Lerma como único cambio. Jhon Arias y Luis Díaz caían por bandas, mientras que James Rodríguez jugaba suelto, sin amarras, por el carril central.

Después de un buen inicio de Colombia, Uruguay tuvo extraordinarias ocasiones en los pies de Darwin Núñez. Sin embargo, el goleador del Liverpool no tuvo puntería.

Falló en la definición en el 17 tras un hermoso pase de Federico Valverde, en el 21 en una jugada individual y en el 28 luego de un centro de Maximiliano Araújo.

El plan de Bielsa sufrió un golpe con una lesión que obligó a Bentancur a salir en el 34.

Poco después, en un tiro de esquina servido por James, llegó el gol de Lerma con un cabezazo abajo, picado, pegado al poste, inatajable para el arquero Sergio Rochet, que amagó salir y quedó a mitad de camino. Las tribunas se agitaban, literalmente temblaban, mientras sonaba una cumbia por los parlantes del estadio.

El 10 de Colombia alcanzó su sexta asistencia en el torneo, tope en una edición, sobrepasando a Messi, quien había repartido cinco en 2021.

Cuando Colombia vivía su mejor momento, era el turno de que el plan de Lorenzo se echara a perder. Un codazo de Muñoz a Ugarte en un forcejeo acabó con la expulsión del lateral.

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Para reequilibrar a Colombia, Lorenzo sacrificó a Jhon Arias.

Y no iban a parar los contratiempos, pues Richard Ríos abandonó la cancha en camilla. Había que hacer un nuevo sacrificio y el elegido fue James.

Con un hombre más, Uruguay se volcó al ataque, pero de nuevo Núñez erró en el 65, con un tiro que capturó Camilo Vargas.

Luis Suárez entró al campo para acompañar a Núñez y el palo le negó el gol en el 71.

Colombia resistió para alcanzar su marca de 28 partidos consecutivos invicta, sobrepasando el récord para la selección cafetera que habia establecido la generación de Carlos Valderrama en la década de 1990, aunque bien pudo aumentar su ventaja con contras ante una Uruguay que dejaba espacios atrás en su afán ofensivo por el empate.

Mateus Uribe desperdició dos buenas ocasiones. No importó a la postre: la selección colombiana es finalista.

Aún está lejos de la marca de imbatibilidad absoluta en el fútbol de selecciones, 37 partidos, firmada por Italia entre 2018 y 2021, pero no toca pensar en ello. Como ha venido diciendo Lorenzo, la mirada es siempre el próximo partido, nada más y nada menos que una final ante Argentina, por el título de la Copa América.

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