El dato de inflación de febrero sorprendió al mercado. Es que, si bien se esperaba un número elevado, el 4,7% que difundió ayer INDEC superó todas las proyecciones. En ese contexto, se prevé una suba aún mayor del IPC para marzo, que podría superar el 5% impulsada por las actualizaciones de distintos precios regulados y el alza de los commodities internacionales. Así, se espera un promedio de incrementos en los precios minoristas del 4% promedio mensual para el primer semestre y algunas consultoras privadas estiman como “piso” una inflación del 60% para este año.
Advierten que suba de precios no se desacelerará en los próximos meses
La actualización de tarifas y combustibles, y la escalada de los precios internacionales de las materias primas, son algunos de los factores que presionarán al alza al IPC. Estiman un promedio del 4% mensual para el primer semestre.
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“Proyectábamos una aceleración de la inflación durante el primer trimestre del año, pero el dato de febrero da cuenta de que la dinámica es peor. Más allá de lo que sucedió con los precios estacionales, la inflación núcleo aumentó 1,2 puntos porcentuales hasta 4,5%. Si a marzo sumamos la actualización en los precios regulados como prepagas, combustibles y energía el piso es de 5,5%”, señaló a Ámbito Claudio Caprarulo, director de la consultora Analytica, quien agregó: “La única buena noticia para la formación de expectativas es la caída que hay en la brecha entre los dólares paralelos y el oficial, que refleja que el acuerdo con el FMI permite evitar una fuerte devaluación. Pero es difícil aún proyectar qué va a pasar con el precio de los commodities por la guerra en Ucrania en los próximos meses y sus consecuencias en el mercado interno de nuestro país”.
En ese contexto, Caprarulo sostuvo que “hoy no se puede proyectar un escenario marcado de desaceleración de la inflación para el segundo semestre”. “En consecuencia, hay que garantizar en el mientras tanto que el deterioro socioeconómico en la Argentina no se profundice. Sin cambios en el tratamiento del problema, la actual inflación en los alimentos garantiza un proceso de aumento de la pobreza para los próximos meses”, remarcó.
En la misma línea, el economista de Equilibra Lorenzo Sigaut Gravina sostuvo: “Creo que en marzo la inflación puede ser incluso peor que la de febrero: un 5% de mínima. Porque, más allá de que es un mes generalmente complicado, va a tener el impacto del shock internacional que estamos teniendo en energía y gas, porque la invasión rusa a Ucrania fue a fines de febrero y los precios empezaron a subir fuerte en los primeros días de marzo”.
“En conclusión, veo una inflación más alta en marzo y similar a la de febrero en abril. Con lo cual, es un inicio de año muy complejo, que potencia los reclamos salariales de las paritarias, que se dan en su mayoría entre marzo y junio. Además, deben darse las actualizaciones de las tarifas. Todo esto es un caldo de cultivo para la inflación, que pareciera acelerarse por lo menos hasta abril. Habrá que ver si en mayo y junio puede haber alguna señal positiva o alguna leve desaceleración; pero se va a tener que digerir este shock de precios internacionales y eso va a llevar unos meses. Es de esperar un primer semestre con mucha inflación en Argentina, con un promedio en torno al 4%. Que era algo que hace mucho que no teníamos”, remarcó Sigaut Gravina.
Por su parte, para el economista del Centro Cultural de la Cooperación Martín Burgos, “lamentablemente el sendero de precios parece que continuará con la misma tendencia y el impacto de la guerra debería traducirse en números fuertes de marzo”. “Ahí incide el incremento de precios en alimentos que no impactaron de lleno en febrero. A eso le tenemos que agregar las tarifas y los incrementos en energía (naftas, petroquímicos, agroquímicos) que impactarán indudablemente en los costos”, sostuvo Burgos, quien subrayó: “Con lo cual el primer semestre será complejo. Habrá que buscar herramientas económicas nuevas para enfrentar esa situación particular que es la guerra”.
Proyección anual
Desde la consultora LCG coincidieron que para marzo esperan “una aceleración todavía superior” a febrero. “En relación al resto del año, el programa cerrado con el FMI augura una mayor escalada de los precios. Recomposición de tarifas y meta de reservas que impone como mínimo un crawling del tipo de cambio más acelerado, sumarán presión sobre la demanda doméstica. A su vez, habrá inflación importada del resto del mundo tanto por el efecto posterior a la emisión por la pandemia como por el impacto de la guerra sobre la producción de alimentos y combustibles. Considerando estos factores, nuestra proyección del 60% de inflación anual para 2022 luce como un piso”, remarcaron desde la firma.
Por su parte, desde el CEPA señalaron que, además del aumento del 20% en las tarifas de gas para usuarios residenciales, se suma un incremento de las tarifas de electricidad (y probablemente de gas) en mayo. “En el tema salud, en marzo, aumentarán 6% las prepagas y subirán otro 6% en abril. A esto se suma posibles aumentos de medicamentos”, remarcaron desde la entidad.




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