21 de mayo 2002 - 00:00

Ahorristas tranquilos, no fueron sorprendidos

Córdoba (especial de «La Mañana de Córdoba») - La decisión del Banco Central de suspender por 48 horas al Banco Suquía no sorprendió a los clientes de la entidad en Córdoba. Tampoco a los empleados del propio banco. Desde el viernes pasado, cuando los cheques librados por clientes del Suquía comenzaron a «ir para atrás» porque no tenían posibilidad de cubrir la cámara compensadora, todo indicaba que se acercaban horas de definiciones.

Tal vez fue por eso que no hubo ayer en Córdoba tensión o manifestaciones de ahorristas y caceroleros reclamando por fondos
. El desenlace era previsible.

• Optimismo

Desde la presidencia del Suquía, José Porta, se mostró optimista sobre el futuro de la entidad. «La gente, los clientes y los ahorristas están muy identificados con el banco. Por eso no es extraño que no se haya producido ningún problema en nuestras sucursales y tampoco aquí en casa central», señaló.

Porta, quien durante una casi una década se desempeñó como ministro de la Producción de Córdoba durante los gobiernos de Eduardo Angeloz y Ramón Mestre, fundamentó su optimismo en las características del Suquía. Cuando el grupo Roggio lo vendió al Crédit Agricole no hubo grandes cambios de cúpula. El equipo gerenciador que comandó la expansión del Suquía sigue en su lugar.

Mientras, en la casa central del Suquía en Córdoba dos veedores del Banco Central analizan las condiciones en las que Crédit Agricole dejó la entidad. Fabián Bonoria y Roberto Provinzano fueron los hombres que eligió el equipo de Mario Blejer para mantener informados a quienes en Buenos Aires están tomando las decisiones más delicadas que afectarán cuestiones operativas básicas a partir de mañana.

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