Alberto Grimoldi: "Exportar no es para cualquier empresa" (16/01/03)
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Grimoldi, en tanto, cierra 2002 con una facturación en pesos que es el doble de la de 2001, pero que termina «empatada» en el número de pares vendidos. De todos modos, el panorama -por una recuperación del consumo y la llegada de turistas-les permitió dar dos pasos que Alberto Grimoldi (h), CFO de la empresa familiar, considera cruciales para el futuro inmediato:
«Acabamos de firmar la renegociación de nuestra deuda con los bancos acreedores, lo que nos permitirá no tener que apelar al concurso preventivo. Y nos lanzamos a competir en el mercado no sólo del calzado sino también de la indumentaria deportiva con la marca estadounidense Merrell, con la que renovamos el convenio de licencia.»
¿Cuál sería nuestro mercado? Sin dudas Estados Unidos».
Dado que otras grandes empresas del sector pidieron su concurso preventivo, en algún momento hubo rumores de que Grimoldi haría lo propio. Sin embargo, renegociaron con sus acreedores y acaban de acordar con bancos y proveedores. De Wolverine, por caso, lograron un año de gracia por royalties atrasados, y comenzar a repagar en 36 cuotas, sin quita, a partir de enero próximo. A los bancos, dice Alberto (h) «les debíamos u$s 11 millones, que se pesificaron 1 a 1 más CER, por lo que la deuda es ahora de $ 16 millones. El acuerdo (el acreedor principal es el Banco Río) prevé que se va pagando progresivamente el capital desde junio, y se termina con un pago de 40% de la deuda en 2006, a 7% más CER anual. Ya firmaron el Río, el Sudameris, el Nación, y estamos cerca de hacerlo con el Citi, el Provincia y la BNL».
Alberto padre explica por qué la hípercrisis los tomó mejor parados que a otros: «Yo vi que se venía una situación complicadísima (usa un término mucho más gráfico), y ordené reducir toda la deuda que se pudiera. En 2001 debíamos u$s 27 millones, bajamos a u$s 11 millones y me hubiera gustado que fuera aún menos. Cuando el turismo y la falta de oferta de otras marcas hizo subir nuestras ventas, estábamos preparados: hoy estamos trabajando a 100% de nuestra capacidad instalada.»
Su hijo dice que «30% de nuestra producción está tercerizada, y en muchos casos tuvimos que dar capital de trabajo a nuestros proveedores, que no tienen acceso al crédito».
También adelanta que están a punto de cerrar un convenio de fabricación de calzado infantil vulcanizado con Alpargatas, con la marca Kickers. «Pero también trataremos de imponer esa marca en el mercado de jóvenes adultos, tal como hizo Pentland, la casa matriz en Gran Bretaña. Sabemos que no será sencillo, pero nos tenemos fe.»




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