25 de diciembre 2000 - 00:00

Alivio para exportadores argentinos: cede el dólar

En los últimos días la Argentina consiguió devaluar hasta 10% el peso en sus principales mercados externos sin modificar el tipo de cambio. Esta ganancia se consiguió en menos de un mes, al apreciarse 9,5% el euro frente al dólar y en menor medida el peso chileno, el peso colombiano, la moneda peruana y hasta el real brasileño. En conjunto, a estos mercados la Argentina les exporta 55% de sus ventas externas anuales, que en 1999 significaron algo más de u$s 12.000 millones. Ahora, al abaratarse el dólar en estos países, los productos argentinos ganan competitividad, lo que beneficia a los exportadores, que vienen culpando justamente a la paridad con el dólar por ponerle un freno al crecimiento del sector. También ganan los fabricantes y productores argentinos que tienen que competir con los productos importados europeos y de los países latinoamericanos que han revaluado su moneda. La debilidad reciente de la economía norteamericana es la principal causa de que se haya recuperado el euro porque los inversores buscaron refugio en esta moneda.

La desaceleración de la economía norteamericana está beneficiando a la Argentina que, atada al dólar, consiguió en el último mes devaluar casi 10% el peso en uno de sus principales mercados externos sin modificar el tipo de cambio. Esta ganancia es consecuencia exclusiva por la apreciación frente al dólar del euro, del peso chileno y, en menor medida, del peso colombiano, la moneda peruana y del real brasileño en menos de un mes. Así se benefician directamente las exportaciones argentinas a estos países, que en conjunto explican 55% del total de las ventas externas y que ahora, al abaratarse el dólar en estos mercados, mejora la competitividad de los productos locales sin necesidad de modificar la paridad con el dólar.

La incertidumbre en Estados Unidos que llevó a la Reserva Federal a reconocer su preocupación por la debilidad económica del país y la crisis de confianza desatada en Japón, convirtió a la moneda europea en pocos días en uno de los refugios elegidos por los inversores. Desde noviembre pasado el euro comenzó a recuperarse frente al dólar para alcanzar el viernes pasado el máximo valor de los últimos cuatro meses. La moneda europea se ubicó en u$s 0,92, valor que supera en 9,5% a los u$s 0,84 que valía un mes atrás.

Para la Argentina esta apreciación del euro significa una ganancia de competitividad en el comercio exterior muy importante: la Unión Europea es, después de Brasil, el principal destino de las exportaciones locales. En 1999 se exportaron a Europa alrededor u$s 4.700 millones, 20,5% del total de las exportaciones realizadas por el país en ese año. Para 2000 se esperaba que las exportaciones superaran ampliamente los u$s 5.000 millones, pero el panorama se complicó: en su corto tiempo de vida el euro, que se lanzó con la expectativa de competir contra la principal moneda del mundo, comenzó a debilitarse y llegó a perder casi 30% de valor (desde su lanzamiento en enero de 1999 hasta octubre pasado) lo que complicó a los exportadores locales a la eurozona. Así, en los primeros diez meses del año los envíos fueron de u$s 3.797 millones, 5% menos que en igual período del año pasado. La caída del dólar se produce al mismo tiempo que las ventas externas del país crecieron 13%. En relación al total de exportaciones, los envíos a la eurozona cayeron a 17%, después de representar más de 20% en 1999. Pero el dilema estadounidense de alejar el fantasma de la inflación o desacelerar la economía comenzó a beneficiar en los últimos días nuevamente a la moneda europea. Desde el pasado 26 de octubre, cuando fijó un mínimo histórico en u$s 0,8230, el euro ha recuperado más de 11% frente al dólar .

En un año de estancamiento en la actividad, la debilidad norteamericana es bien recibida por la Argentina. Sabido es que la convertibilidad, que ata el peso al dólar, le exige al país crecer por lo menos igual que la economía del Norte. Pero lejos quedó ese desafío en los dos últimos años. En 1999, el PBI local cayó 3,5% y durante 2000 mientras EE.UU. crecía a 5%, la Argentina directamente no crecía. Así, el dólar se fortalecía pero la Argentina perdía competitividad frente al resto del mundo.

El panorama pareciera ahora comenzar a revertirse. En los últimos días, tres de los principales mercados hacia los cuales la Argentina dirige sus ventas dieron respiro al peso: Brasil, Chile y la Unión Europea.

Desde fines de noviembre el peso chileno, que opera bajo un sistema de flotación sucia (con bandas) se apreció frente al dólar en términos reales 1,2% para recuperar así parte de la depreciación que sufrió la moneda en el año.

Mejora

Se trata del cuarto mercado en importancia para la Argentina que en los primeros 10 meses del año le exportó u$s 2.136 millones, cifra equivalente a 9,8% de las ventas externas totales de dicho período. Por el lado de las importaciones la leve apreciación de la moneda chilena no sería significativa ya que la Argentina apenas le importa 2,3% de sus compras totales al resto del mundo (entre enero y octubre fueron u$s 498 millones). Sí, en cambio, lo es la apreciación del euro. Las importaciones desde europa fueron de u$s 4.800 millones en los primeros diez meses (23% de las compras totales del período) y el encarecimiento del euro podría amortiguar relativamente las compras desde este mercado que debido a la crisis de demanda doméstica ya se redujeron 19% en los primeros nueve meses del año.

Por el lado de Brasil, al cierre del viernes pasado el dólar quedó en 1,96 real, registrándose una leve mejora de 1% desde fines de noviembre. Igualmente habrá que esperar los datos de la inflación de diciembre para ver en términos reales cuál es la modificación del tipo de cambio. Por lo pronto cualquier motivo que evite una nueva suba del dólar frente al real beneficia a la Argentina que después de la devaluación de enero de 1999 que Brasil recién este año comenzó a recuperar parte de este mercado. Brasil es el principal cliente para los productos argentinos. Allí se envían 26% de las exportaciones totales y según los datos de comercio exterior de Brasil, entre enero y noviembre pasado las exportaciones a Brasil crecieron 17%.

En latinoamérica también se destaca la leve apreciación de 3,2% que desde fines del mes pasado sufrió el peso colombiano, aunque se trata de un mercado de escasa participación para la Argentina. Apenas se exportan 0,5% del total de ventas externas anuales. Igualmente, la apreciación, aún leve, de cualquier moneda abre la posibilidad de compensar parte de la pérdida de competitividad que la paridad con el dólar, la moneda más fuerte del mundo, ha quitado al país.

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