Guillermo Nielsen fue tan duro ayer con quienes creen que la crisis de la deuda terminó y se puede descuidar el frente fiscal, como lo fue Roberto Lavagna esta semana con los « populismos setentistas». «Están locos los que creen que está todo solucionado, este canje es exitoso y único, pero exige tener un comportamiento impecable en lo fiscal», dijo el secretario de Finanzas, en un almuerzo en la Bolsa de Comercio. Nielsen precisó también que el equipo de negociación de la deuda «está en una impasse, casi de vacaciones», a la espera del final del plazode 21 días que tiene la Justicia norteamericana para efectivizar el levantamiento del embargo sobre los bonos de la deuda que ratificó la Corte de Apelaciones de Nueva York. Se sabe que el Ministerio de Economía intentará acortar ese plazo para entregar cuanto antes los nuevos bonos, pero el propio Nielsen recalcó como una dificultad del proceso el «trabajar con un sistema jurídico distinto».
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Convocado por la diputada duhaldista bonaerense Marina Cassese, Nielsen se sentó en el almuerzo con representantes de grandes empresas, pymes, bancos y autoridades del mercado como Adelmo Gabbi, el presidente de la Bolsa -ofició de anfitrión- o Norberto Gysin, presidente de la Caja de Valores, todos bajo la consigna de unir a las partes para afrontar los problemas de financiamiento de las empresas.
En medio de ese debate, Nielsen, acompañado de Sebastián Palla, tuvo también otras definiciones. Por ejemplo, en su disertación inicial criticó a «quienes creen que la economía es algo fácil» y en especial a «los que hablan de economía por las radios y de economía saben muy poco». Otra vez hubo muchas miradas que se cruzaban en el salón.
Mientras terminaban un jamón de Parma acompañado por berengenas asadas y mozzarella de búfala, directivos de Dycasa, IMPSA, FIAT, Acíndar, Ledesma, Edesur, y representantes de la UIA, escucharon anécdotas del lanzamiento del canje hasta que un empresario pyme preguntó: «Se puede saber cuál es su opinión sobre el futuro de la doble indemnización, algo que sigue complicando el futuro de nuestras empresas», Nielsen, sonriendo, le hizo un guiño a Palla que contestó: «Realmente me gustaría mucho contestarle esa pregunta, pero como otros funcionarios son muy corteses y no hablan del canje, nosotros no podemos hablar de un tema que compete al Ministerio del Trabajo, pero le repito que me gustaría poder contestarle», resumió en medio de otras argumentaciones sobre el financiamiento. Aunque no lo dijo, su pensamiento es opuesto al de Tomada. Gabbi lo sacó del atajo al informar que en la próxima reunión del Consejo del Salario la BCBA planteará la discusión de la doble indemnización».
Hubo también otras alusiones interesantes. Como cuando Cassese -anfitriona invitada-precisó: «Los subsidios hay que dárselos a quien sabe generar trabajo y riqueza. Yo soy honestamente peronista, pero creo que pasó la época de regalar máquinas de coser. Es mejor poner plata para financiar tasa y facilitar el acceso al crédito y como contrapartida pedir que aumenten la planta salarial».
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