El principal grupo de acreedores externos advirtió ayer que el gobierno argentino podría sufrir «una ola de demandas sin precedentes» por el default. Esto ocurrirá -advierten-si es alto el rechazo de la oferta de reestructuración que propone una quita de 75% a los bonistas. El rechazo, sobre todo en el exterior, sigue siendo muy alto, y se aguarda que a partir del 29, cuando arranque el proceso de canje, muchos acreedores que decidan no participar terminen presentándose ante tribunales internacionales para cobrar. El gobierno sigue sin prestarles atención a estas advertencias y considera « lógico» que sólo 60% de los acreedores acepte la oferta. Claro que quedaría afuera el restante 40%, por lo cual quedarían reclamos judiciales por u$s 40.000 millones.
Los acreedores extranjeros están conformes con la decisión del juez neoyorquino Thomas Griesa, pese a que éste no decidió trabar el canje, y advirtieron que el país podría sufrir «una ola de juicios sin precedentes». Así se desprende de un comunicado que dio a conocer ayer el Comité Global de Acreedores, en el que destaca que su intervención podría ayudar para «llevar adelante negociaciones de buena fe» entre el gobierno argentino y los bonistas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según explicó ayer la principal asociación de bonistas del exterior (tienen u$s 38.000 millones en títulos en default), el alto grado de rechazo que genera la quita que propone la Argentina generaría una gran cantidad de litigios contra el país. Es uno de los riesgos que tiene el gobierno si queda una gran cantidad de acreedores fuera de la operación.
El GCAB se presentó en la audiencia del martes pasado apoyando la presentación del fondo alemán H.W. Urban, que pedía un freno al canje. El juez obligó a que el equipo económico distribuya la información detallada a Urban (que presentó una «acción de clase», en representación del resto de los bonistas que tienen su misma serie de bonos) respecto de los pasos que se seguirán en la reestructuración. Todo este proceso deberá contar, además, con el visto bueno judicial.
En un comunicado de prensa, el Comité Global deja entrever que no descarta que el juez pueda definir algún tipo de postergación al canje que la Argentina lanzará el 29 próximo, pese a que el juez lo negó el martes pasado. « Aparentemente, en la creencia de que la revisión y la aprobación estarán listas antes del inicio de la oferta, el juez no ordenó parar la propuesta unilateral de la Argentina», explicaron.
Estos son otros argumentos que ayer dejó trascender el GCAB respecto de la decisión del juez neoyorquino, según la visión de sus copresidentes, Hans Humes y Nicola Stock:
• El juez dejó en claro que la legislación sobre las acciones de clase también se aplica en el caso de las reestructuraciones soberanas.
• La decisión del juez de exigirle más información al gobierno es justa y razonable. Esperamos que esto ayude para llevar adelante negociaciones de buena fe.
• La determinación de la Argentina de seguir adelante podría generar una ola de litigios sin precedentes contra el país si la tasa de participación resulta muy baja.
Dejá tu comentario