7 de agosto 2001 - 00:00

Analistas dicen que quieren ver el déficit cero

Analistas internacionales de bancos de inversión consideraron «lógico» que los bonos argentinos sigan cayendo hasta que no haya datos más concretos de la ayuda internacional que recibirá el país. Además, en Wall Street exigen que el gobierno cumpla primero con la regla del déficit cero en los próximos meses para volver a posicionarse en activos locales.

Más allá de la cautela lógica que todavía domina a los inversores, ayer sorprendieron algunas visiones exageradas sobre la situación de la Argentina. «Hay muchos que interpretaron que Brasil recibió u$s 15.000 millones sólo para evitar los efectos de un contagio por la caída del vecino», explicó el economista de Atlantic Asset Management, Boris Segura, a Ambito Financiero.

Al mismo tiempo que el Fondo Monetario Internacional anunció el viernes un megapaquete de ayuda para Brasil, también dio a conocer la decisión de adelantar los u$s 1.260 millones que la Argentina debería recibir a fines de setiembre.

Arturo Porzecanski
, analista jefe de mercados emergentes del ABN-AMRO Bank, señaló en ese sentido que «el FMI está decidido a proteger a Brasil, pero por ahora no atacaron el problema de fondo, que es el de la Argentina». El economista fue más allá: «Siempre pensé que la dolarización no era necesaria para la Argentina, pero ahora no queda otro remedio para enfrentar un grado tan alto de incertidumbre».

Para los inversores existen tres variables clave que monitorear para seguir la situación de la Argentina:

Evolución de los depósitos: se trata de un síntoma de la confianza o desconfianza local. La fuerte caída de las colocaciones en julio y la evolución negativa de las reservas representan un fuerte llamado de atención para los inversores externos. Desde el Banco Central aclararon que «los depósitos siguen cayendo, pero a un ritmo muy inferior que el registrado hace dos semanas».

Cumplimiento del déficit cero: después de varios incumplimientos consecutivos del gobierno argentino respecto de las metas fiscales, no es fácil convencer al mundo de que ahora sí se respetará una norma tan exigente. «Existen pocos países en el mundo que se hayan embarcado en un ajuste de la magnitud que está encarando la Argentina», aseguró el economista Carlos Melconian.

Crédito extra: a esta altura, es el dato más importante para los inversores. Tanto desde la Casa Blanca como desde el Ministerio de Economía, se preocuparon por dejar entrever una próxima ayuda que llegaría a la Argentina a través del FMI.

Apoyo insuficiente

Pero no todos esperan una inyección de fondos tan inmediata. Francis Freisinger, economista principal para América latina de Merrill Lynch, dijo que «el apoyo financiero que ofrece actualmente el FMI es insuficiente para restablecer la confianza y, a menos que haya un cambio de actitud, las reservas pueden bajar a niveles críticos en cuestión de semanas».

El viceministro de Economía, Daniel Marx, reconoció que los u$s 6.000 millones que recibiría la Argentina se utilizarán para reforzar las reservas. De esta forma, se busca disipar cualquier duda sobre la posibilidad de que la Argentina devalúe o tome medidas que afecten a los ahorristas.

Carl Ross
, al frente de la oficina de mercados emergentes de Bear Stearns, aseguró que «probablemente es erróneo esperar nuevo dinero para la Argentina en un futuro cercano», agregando que «el FMI siente que ya puso bastante dinero sobre la mesa».

Para algunos analistas, el respaldo que recibió la Argentina hasta ahora no fue suficiente. Según Porzecanski, «es muy importante que los países del G-7 cambien de actitud, se solidaricen con la Argentina y hagan frente al desafío». La semana pasada hubo expresiones de respaldo del presidente español, José María Aznar; del primer ministro británico, Tony Blair; y de altos funcionarios del gobierno alemán. Sin embargo, para los ojos de Wall Street todas estas manifestaciones se enmarcan dentro de lo que se considera apenas un «respaldo moral».

La incógnita es en qué momento el FMI desembolsaría el dinero. Las opiniones de los inversores están divididas. Para algunos, el desembolso de u$s 6.000 millones adicionales del FMI llegará rápido, a más tardar durante setiembre, una vez que el gobierno estadounidense aconseje en ese sentido.

Otros, en cambio, creen que la administración de George W. Bush esperará primero para ver si la Argentina cumple con la Ley del Déficit Cero durante dos o tres meses. Recién ahí estaría dispuesto a liberar nuevo financiamiento.

Dejá tu comentario

Te puede interesar