22 de agosto 2005 - 00:00

Analizan otra forma de enfrentar al desempleo

Dado que los grupos piqueteros le crearon un problema a Kirchner al hacer pública la intención del Presidente de aumentar antes de las elecciones los planes Jefas y Jefes de Hogar (que se analiza en nota aparte), ahora el gobierno estudia otra variante para enfrentar la desocupación y desarticular a los grupos más violentos. Con más apuro que el previsto originalmente, se retomó la idea de reemplazar parte de los cuestionados planes asistenciales por un seguro de desempleo. Aunque el beneficio alcanzará a menos personas, el gasto se mantendrá e incluso podría aumentarse debido a que los subsidios serán mayores.

La movilización piquetera hizo que el gobierno de Néstor Kirchner tomara dos decisiones: suspender un eventual aumento para los planes Jefas y Jefes de Hogar preparado para antes de las elecciones del 23 de octubre y acelerar la reforma del régimen, para desarticular estos planes y mutarlos en un nuevo esquema de seguro de desempleo.

La idea oficial es que después de los comicios, con un acuerdo político general, se avance en el nuevo programa de ayuda contra la desocupación; un sistema que además debería contribuir a debilitar las organizaciones piqueteras. Como, se supone, el tratamiento de este nuevo régimen no debería generar una oposición cerrada desde otras fuerzas políticas (de hecho, varios partidos proponen esta idea en sus plataformas), no tendría que haber problemas para que el Congreso Nacional lo trate antes de que termine este año. Si los tiempos oficiales se cumplen, para 2006 el nuevo esquema de seguro de desempleo estaría implementándose.

En total, y según los cálculos del Ministerio de Desarrollo Social de Alicia Kirchner, en julio había 1.600.000 beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar,
que cuestan 3.242 millones de pesos. Los cálculos del gobierno para 2006 no implican reducir el gasto, sino mantenerlo o incrementarlo levemente al poner en práctica el nuevo sistema. Las mayores erogaciones provendrían del alza en los pagosmensuales para los adherentes al seguro de desempleo y los planes Familias; para los cuales se dispondría un pago mensual mayor a los 200 pesos mensuales (la cifra definitiva aún no fue especificada). Sin embargo, el incremento en los pagos no se correspondería con más gasto, ya que los cálculos oficiales hablan de la segura disminución en por los menos 300.000 beneficiarios, con lo que el gobierno ahorraría 540 millones de pesos mensuales, lo suficiente como para hacer frente a los aumentos en los pagos mensuales para los adherentes al nuevo sistema.

• Previsiones

El esquema de ayuda social que quiere instrumentar el gobierno luego de las elecciones del 23 de octubre sería el siguiente:

• Según las previsiones oficiales, al menos un tercio de los actuales beneficiarios de los planes Jefas y Jefes de Hogar (unas 600.000 personas) pasaría a cobrar mensualmente dentro del nuevo seguro de desempleo. Se abonarían más de 200 pesos durante un período determinado (entre un año y medio, y dos años), y cada tres meses el beneficiario debería presentar certificaciones de búsqueda de trabajo. Las empresas donde la persona se presente a buscar empleo estarán obligadas a emitir el documento. Se estudia crear además una Oficina Nacional de Empleo, que recibirá ofertas laborales públicas y privadas, por la cual la persona que cobre el seguro estará obligada a aceptar el trabajo que se le presente desde esta fuente. La idea es que a través de estas oficinas (distribuidas por todo el país), se tomen empleados para los proyectos de obras públicas.

• Un tercio, constituido por mujeres (otras 600.000 personas), pasaría a engrosar el actual plan Familias, que ya tiene adheridas 230.000 personas. En este caso, deben certificar ser madres de hijos menores de 18 años y comprometerse a que sus niños concurran a establecimientos educativos y a cumplir con el cronograma de vacunación en hospitales públicos. Según fuentes del gobierno nacional, la falta de adherentes a este régimen por parte de las mujeres que potencialmente podrían acceder al beneficio radica en que los pagos son trimestrales y a las supuestas «amenazas e intimidaciones» de los líderes piqueteros y punteros del conurbano bonaerense que temen perder a este público, fundamental para las marchas. El pago mensual y el desmantelamiento del régimen Jefas y Jefes terminaría con los temores que genera hoy el cambio.

• Una parte indeterminada de personas, varones y mujeres sin hijos que certificarían su imposibilidad para acceder al mercado laboral por estar impedidos físicamente o estar cerca de acceder a la jubilación, continuará recibiendo un subsidio directo similar al plan Jefas y Jefes. Según los cálculos oficiales, no deberían superar las 200.000 o 300.000 personas.

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