23 de mayo 2002 - 00:00

Antecedente de una salida imprevista

La salida del Crédit Agricole del sistema financiero argentino tiene ya un antecedente en este país con el retiro intempestivo de Patrimonio AFJP. En 1996, esta administradora de fondos de jubilaciones abandonó sus operaciones en la plaza local luego de que el Grupo Crédit Agricole considerara que «el negocio no era bueno».

La banca francesa tenía el control mayoritario de la AFJP, en razón de las operaciones que en el extranjero había cerrado con el grupo Indosuez, y la participación indirecta del Banco Bisel.

A pesar de que se había comprometido a invertir y a quedarse en el negocio de la administración de pensiones, Crédit Agricole intentó vender toda la compañía -inclusive en contra de la voluntad de los accionistas minoritarios- a una tercera empresa para evitar su obligación de capitalizarla.

Pero la decisión del grupo francés de abandonar el país chocó con la negativa del directorio de Patrimonio -integrado mayormente por ciudadanos argentinos-, que rechazó la venta de la administradora.

Sin embargo, el Crédit Agricole logró -merced a su superioridad accionaria- completar su intención y puso en manos de otra competidora líder de este mercado, Máxima AFJP, el manejo de Patrimonio.

Detrás quedó una abultada agenda de juicios pendientes contra el grupo francés que habían iniciado oportunamente los empleados gerenciales y directivos de la empresa en la Argentina.

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