Anuncian ayuda a países pobres afectados por las subas en alimentos
-
Las tasas se desploman en el mercado, pero el costo de los préstamos personales sube en términos reales
-
Chau plazo fijo: así operan los principales bancos hoy, lunes 27 de abril
El mecanismo tomaría como base el modelo de reservas de crudo diseñado por la Agencia Internacional de la Energía para hacer frente a los contratiempos petroleros.
Los precios globales de los alimentos se han prácticamente doblado en tres años, según el Banco Mundial (BM), empujando a las calles de los países en desarrollo a miles de manifestantes.
Los expertos han atribuido este fenómeno a varios factores, como el encarecimiento del petróleo, el creciente recurso a los biocombustiles y el aumento del consumo de alimentos como la carne en las economías emergentes.
El presidente del BM, Robert Zoellick, emplazó esta semana al G8 a emprender acciones durante su cumbre, advirtiendo de que la crisis es una "catástrofe provocada por el hombre" que está pesando sobre los recursos del organismo.
Zoellick urgió a los donantes a proveer rápidamente los casi 400 millones de dólares que unos 30 países han solicitado al Banco Mundial para paliar los efectos devastadores de la subida de los precios de los alimentos.
"Esta es una prueba para el sistema global que consiste en ayudar a los más vulnerables y no se puede permitir el fracaso", previno el presidente de la institución.
El diario británico The Guardian citó ayer un informe no publicado del Banco Mundial en el que achaca la crisis alimentaria a los biocarburantes, a los que se ha recurrido como una solución alentadora para recortar las emisiones de CO2, responsables del cambio climático.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro nipón, Yasuo Fukuda, se pronunciarán durante la cita en Toyako en favor de doblar la producción de los cultivos en Africa, según la prensa del país anfitrión.
Japón, en una cumbre con líderes africanos celebrada en mayo, ofreció sus capacidades y experiencia en la materia para duplicar la producción de arroz en Africa en los próximos diez años para aliviar la carestía de alimentos.
En una acción potencialmente de riesgo, el gobierno nipón baraja la posibilidad de instar durante la cumbre del G8 a todos los países a levantar todas las restricciones sobre la exportación de alimentos, según un alto responsable de la cancillería.
Japón depende en un 60% de las importaciones para garantizar su seguridad alimentaria, un porcentaje superior al del resto de países del G8.
Un buen número de naciones en vías de desarrollo han limitado sus exportaciones priorizando la necesidad de alimentar a sus propias poblaciones.




Dejá tu comentario