Bajan impuesto al cheque para plazo fijo del "corralito"

Economía

El equipo económico definió ayer los alcances del nuevo plan de salida del «corralito», en todo lo que se relaciona con el pago de impuestos. Como se sabe, se pensaron tres medidas puntuales. En primer lugar, con los nuevos bonos que se les otorgarán a los ahorristas atrapados por el «corralito», sólo se podrían cancelar impuestos ya vencidos. Además, las operaciones que se realicen con los nuevos bonos tributarán el impuesto al cheque. Sin embargo habrá algunos movimientos que tendrán algún tipo de exención. Se trata de los nuevos plazos fijos a menos de 35 días que, si bien no estarán liberados del tributo a los débitos y créditos bancarios, pagarán una alícuota menor a 1,5 por mil. Además se mantendrá por lo menos en los próximos dos meses (junio y julio), la posibilidad de recibir un descuento de 5% para las compras con tarjetas de débito.

Este panorama quedó ayer definido luego de varias reuniones entre técnicos que colaboran directamente con el ministro de Economía Roberto Lavagna, el secretario de Hacienda Jorge Sarghini y el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad. Ahora sólo resta que terminen de acordar los alcances definitivos con los hombres del Banco Central que no se opondría a la propuesta de Economía, ya que básicamente se trata de quitarle estímulo a la disponibilidad de efectivo, tendencia que siempre será apoyada por la entidad financiera.

El primer punto que estaría definido, son las restricciones para utilizar los nuevos títulos públicos de los depósitos reprogramados para liquidar impuestos a vencer. Habría consenso dentro de Economía para que únicamente se incluyan en este posibilidad la cancelación de tributos ya vencidos. «Será para los que deben únicamente, y no se les eliminarán las multas», afirmó ayer a este diario uno de los hombres que trabajaron en este capítulo. Si bien dentro de Economía se considera que se sacrifica algo de recaudación, y al tratarse únicamente de impuestos ya vencidos, dentro del Ministerio se considera que en la mayoría de los casos se trataría de tributos de muy difícil cobro y que generalmente para la AFIP son previsionados como pérdidas. En esta situación hay más de 5.000 millones de pesos ya identificados que no ingresaron en la última moratoria cuya inscripción venció en marzo.

• Extensión

El segundo capítulo prácticamente definido, será la obligación de pagar el impuesto al cheque en todas las operaciones bancarias que se realicen con los bonos de los depósitos reprogramados. Aquí se incluyen tanto la compra de automóviles cero kilómetro, de viviendas en construcción o en proyecto, la formación de fideicomisos en los momentos en que el dinero pasa por los bancos y la cancelación de deudas hipotecarias para casas de familia, préstamos prendarios y personales. Si bien en algún momento se había pensado en que estas operaciones queden libres del tributo de 6 por mil (que termina transformándose en 12 por mil, ya que se tributa dos veces), ahora la idea quedó descartada por una simple razón: el impuesto al cheque está aportando a la recaudación aproximadamente 20 millones de pesos diarios, lo que provoca que como piso haya 350 millones de pesos de recaudación mensual por esta vía. Como además se supone que una vez lanzados estos bonos habrá mucho movimiento financiero de compra y venta de bienes y cancelaciones de deudas por la simple intención de los ahorristas de salir del «corralito», se cree que la recaudación del impuesto aumentará. Además es un impuesto que se coparticipa desde febrero de 2002, con lo cual las provincias tampoco tienen mucho interés en que aumenten las exenciones.

Sí habrá operaciones, que si bien tendrán que pagar el impuesto al cheque, por lo menos tendrán una reducción en la alícuota.
Se trata de todos los plazos fijos que realice el público con fondos atrapados dentro del «corralito» o nuevos; siempre y cuando éstos se pacten a menos de 35 días. Habrá dos opciones. Para los ahorristas que coloquen un plazo fijo a menos de 15 días, la alícuota que se pagará no superaría 1 por mil. Para la opción de entre 16 y 35 días, la alícuota llegaría a 1,5 por mil. La rebaja se justificaría, ya que si se aplicara la alícuota de 6 por mil (0,6%) que se transforma en 12 por mil (1,2%) con una tasa de interés mensual que no supera 6%, la renta se reduce significativamente. Si además hay que tener en cuenta la poca voluntad del público de llevar dinero a los bancos, la necesidad de dar beneficios para atraer depositantes se hace casi obligatoria. Esta medida está ya redactada por Economía en un decreto que está a la firma del presidente Eduardo Duhalde que debería firmarlo en los próximos días; probablemente en sintonía con el decreto de resolución del «corralito».

• Descuento

Otro dato que quedó definido también ayer, y para no alterar a los ahorristas cuyos fondos quedan dentro de las cuentas a la vista (cajas de ahorros y cuentas corrientes), es que se mantendrá por lo menos hasta agosto el descuento de 5% para las compras realizadas con tarjeta de débito. Esta ventaja fue impuesta por Domingo Cavallo en setiembre del año pasado, antes de la creación del «corralito». Fue una de las pocas medidas del ex ministro de Economía de Fernando de la Rúa que sobrevivió a la salida del gobierno radical. Sin embargo hace dos meses, cuando la recaudación aún no mostraba signos de recuperación, se pensó en eliminar el beneficio por el costo de aproximadamente 70 millones de pesos mensuales que tiene. La mejora de los ingresos y la continuidad para utilizar el efectivo de las cuentas a la vista provocaron que se suspenda la eliminación del beneficio.

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