El Banco Mundial (BM) exhortó ayer a la Argentina a «reencauzar la relación con los acreedores privados» y pidió que se haga «en términos mutuamente aceptables». Fue tras la aprobación de un préstamos de u$s 200 millones que irá dirigido para financiar obras de infraestructura para la provincia de Buenos Aires. Según el comunicado de prensa distribuido ayer a última hora, varios directores de la entidad explicaron que «un trato justo y transparente en la reestructuración de la deuda pública», en mora desde diciembre de 2001, «es esencial para el desarrollo del sector privado y para mejorar el clima de inversión».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Varios directores expresaron asimismo su preocupación por la falta de avance en la renegociación de contratos de servicios públicos. Destacaron que el marco regulatorio de los contratos debe «ser justo, transparente y previsible», agregando que debe servir para «apoyar la inversión del sector privado y el desarrollo de capacidad productiva tomando en consideración el costo del capital y las tasas de retorno de inversión». Asimismo, consideraron necesario que los contratos apoyen la competencia en cada sector y establezcan reglas claras y previsibles sobre cómo determinar las tarifas. Los directores ejecutivos del BM reconocieron, no obstante, el fuerte crecimiento económico y el progreso en la reducción de la pobreza, y la creación de empleo en la Argentina. Y enfatizaron la necesidad de seguir trabajando con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para asegurar «un marco macroeconómico adecuado». «También destacaron que, mientras los desembolsos de los préstamos de inversión se realizan normalmente, las condiciones para nuevos desembolsos de préstamos de reforma estructural aprobadas por el Banco no se han cumplido», añadió el BM. Existen varios créditos del organismo que se encuentran trabados por la suspensión del acuerdo con el Fondo Monetario.
El Banco Mundial mantiene una posición de dureza contra la Argentina, pese a haberse aprobado algunos créditos específicos. En la institución tienen fuerte injerencia países como Alemania, Italia o Japón, que reclaman al país una mejora en las condiciones para salir del default y que se avance en la renegociación de los contratos con las privatizadas.
Dejá tu comentario