2 de octubre 2008 - 00:00

Bancos pagan hasta 13% a ahorristas por plazo fijo

Bancos de primera línea salieron a pagar hasta 13% anual en pesos por depósitos a 30 días del público. Se trata de una tasa incluso superior a la vigente para los grandes inversores (12,5%), ya que procuran asegurarse buenas condiciones de liquidez en medio de la crisis internacional.

En bancos de segunda línea, las tasas pueden incluso llegar a 15% anual para colocaciones a un mes y salta a 20% si el plazo llega a 180 días o más.

En el mercado financiero coinciden en que se nota una gran dispersión, pero que la vocación es pagarle de manera más generosa al ahorrista. «En el interior, algunos de los bancos líderes pagan tasas incluso superiores a 15% al público, pero en Capital y Gran Buenos Aires baja porque hay más competencia», explicó el gerente financiero de una entidad local.

Por otra parte, la baja de la inflación de setiembre a menos de 1% hace más atractivo este tipo de rendimientos. El dólar, sin embargo, vuelve a aparecer en escena a la hora de los cálculos: el mes pasado fue más negocio invertir en la divisa (que subió más de 2%) que colocarse en pesos. Aunque podría continuar subiendo en las próximas semanas, nada indica que la cotización pueda descontrolarse.

  • Agresividad

  • Tras la fuerte corrida de depósitos que se produjo en mayo, en medio de la crisis con el campo, los bancos habían salido de manera agresiva a recuperar al inversor mayorista. La BADLAR (tasa para los que pagan más de un millón de pesos) había saltado hasta 18%. El efecto se sintió rápido, ya que retornaron al sistema financiero sobre todo las AFJP y luego algunas empresas.

    Sin embargo, el pequeño inversor se mantuvo desconfiado y continuó comprando dólares. Por eso, la tasa para el público fue aumentando de manera leve hasta llegar a igualar y en muchos casos a superar lo que las entidades están dispuestas a pagar por depósitos mayoristas.

    Pese a que el colchón de liquidez es abultado, la premisa de la banca es mantener una extrema cautela, especialmente en medio de la crisis de Wall Street. «Sólo nos estamos concentrando en financiara empresas en el cortoplazo, por ejemplo con descuento de cheques o facturas. Para plazos más largos, que superan el año, tratamos de hacer lo mínimo indispensable», explicaron en una institución nacional.

  • Demanda en baja

    Pero además de la poca vocación por incrementar el stock de créditos por parte de la banca, cayó de manera notable la demanda de crédito por parte del público y de las empresas. La decisión es endeudarse lo menos posible en medio de un clima de incertidumbre.

    De manera paralela, en casi todos los bancos pusieron en marcha comités de seguimiento del riesgo crediticio. El objetivo es monitorear cualquier variación en los niveles de morosidad. Aunque se notó un leve incremento en el incumplimiento de tarjetas de crédito, la suba de la mora es apenas imperceptible. El escenario, sin embargo, presenta algunos nubarrones: «Si la actividad se desacelera o en algunos sectores directamente cae, aumentará el desempleo. Y si ello ocurre, tendremos un aumento de la morosidad, por lo que hay que estar preparado», resumen en las entidades locales, que esta vez miran de lejos la crisis de los bancos en Estados Unidos y Europa.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar