12 de noviembre 2018 - 11:29

BCRA: ¿comprar o no comprar dólares? Esa es la cuestión

BCRA: ¿comprar o no comprar dólares? Esa es la cuestión
Marcelo Romano (*).-

O al menos, esa será la cuestión del BCRA. Más probablemente, el organismo tenga que definir esta semana si comprará dólares (o dicho de otra forma, sumará reservas), si el valor quiebra a la baja el piso de la zona de no intervención. Recordemos que el viernes el billete de referencia cerró en $ 35.48, con una brecha de sólo 0.19% respecto al nivel de ese día (la menor desde el comienzo del esquema de bandas). Este lunes, el nivel de piso ya está en $ 35,40.

Recordemos que el acuerdo con el FMI definió como regla de intervención que cuando toque el piso o el techo -establecido mediante una clara regla de ajuste diaria-, el BCRA tendrá la opción a comprar o vender dólares... pero no la obligación.

De acá, que la decisión quedará a cargo del BCRA. Ahora bien, ¿debería hacer uso de esa opción? Muy posiblemente, no.

Nuestra visión es que "comprar" reservas y emitir pesos, hoy -y a sólo 40 días de iniciado la "convertibilidad monetaria"-, no sería una opción eficiente. O acaso ¿la abstinencia en un programa de rehabilitación de un alcohólico es de un mes?

Incluso entendemos que el BCRA también debiera ser pragmático, y "antes de hacer algo" esperar los efectos de la liberación de Lebac de noviembre, estimado en unos $ 70 mil millones.

Entendemos que la clave, en este punto, es decidir que sería lo más relevante en términos económicos: la regla de Base Monetaria, o el tipo de cambio en el piso. En otras palabras, decidir entre lo importante y lo urgente, respectivamente.

Por ende, no es menor la decisión entre mantener, o aumentar la cantidad de dinero a poco más de 40 días de estar vigente el nuevo esquema. Es más, creemos que justamente por ahí, debiera pasar la definición de las autoridades del BCRA.

La razón es simple: la "aún incipiente rigidez monetaria" llevó a una caída del tipo de cambio, cuyo "fruto dulce" estaría siendo la desaceleración -muy fresquita- de la inflación, y el "fruto más agrio" el frenazo adicional del consumo de octubre, que se suma a la ya caída continua del PBI desde el segundo trimestre.

Pero ¿qué es lo que genera la nueva caída de la economía? La tasa sideral, o la inexistencia de una unidad de cuenta.

Por un lado, la tasa de interés "estratosférica" afecta al nuevo crédito, y de ahí que nadie toma nuevos préstamos. En Argentina, solo los adelantos son a tasa flotante, y los demás créditos son a tasa fija. Por ende, claramente la suba de tasa está afectando más al consumo, que además se ve afectado por la caída del salario real. La gran crítica, si se quiere, del programa.

Por otro lado, cuando hay una unidad de cuenta -o un dólar más estable-, automáticamente hay precios en pesos, y puede aparecer la transaccionalidad. Entonces, la rigidez tendría el valor de la existencia de una unidad de cuenta, cuyo plus estaría también dado por expectativas de inflación en descenso para los próximos doce meses.

Entonces, retomemos nuevamente la pregunta desde otra perspectiva, es preferible ¿no comprar y consolidar la unidad de cuenta y acentuar expectativas de inflación bajistas, o acumular pesos? Nuestra visión, insistimos, apunta a lo primero.

Ahora, ¿qué opciones tendría el BCRA para no tocar la Base Monetaria (o los beneficios de la rigidez)? Ir por el lado de la tasa, y tiene acá abiertos posibles caminos:

1.- Acelerar la baja de la tasa de Leliqs hacia 60%, que llevará a bajar la tasa pasiva, y en consecuencia un menor incentivo a mantener pesos. Empujando, posiblemente, el tipo de cambio al alza.

2.- Reducir el encaje remunerado a los bancos, o ir bajando los "anabólicos" para los plazos fijos que el mismo BCRA empujó cuando liberó de encajes no remunerados el crecimiento marginal de estos depósitos desde octubre. Ambos efectos que afectarían la tasa pasiva.

3.- Reducir el encaje no remunerado, que no afecta las tasas pasivas, pero que puede mejorar la liquidez del sistema financiero, que llevaría a bajas en las tasas activas y afectar positivamente el crédito.

Elegir entre algunos de estos tres caminos, seria desde nuestra visión una buena decisión -y más eficiente que comprar dólares- si el dólar perfora en los próximos días la zona del piso de no intervención.

(*) Economista Jefe de Portfolio Personal Inversiones (PPI).

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