7 de diciembre 2005 - 00:00

Brasil crecería sólo 2,5%

PBI de Brasil apenas crecerá este año en torno a 2,5%, de modo que, en relación con las proyecciones iniciales, implica una pérdida de más de 1,5 punto de crecimiento.

Incluso ayer la Confederación Nacional de la Industria (CNI) redujo de 3,5% a 2,5% su previsión del crecimiento del PBI en 2005 luego de que lo hiciera también el Instituto de Pesquisas Económicas Aplicadas (IPEA), del Ministerio de Planificación, desde 3,5% hasta 2,3%.

Cabe señalar que el último sondeo del Banco Central entre un centenar de analistas arrojó un nuevo recorte en la estimación de crecimiento de este año de 3% a 2,66%. Un mes atrás el consenso de los analistas esperaba una tasa de crecimiento superior a 3,3%.

En las últimas horas, un dato ha generado inquietud en el mercado financiero paulista: el presidente Lula da Silva y su ministro de Economía, Antonio Palocci, estarían evaluando reemplazos en la cúpula del Banco Central.
El detonante es sin duda la inesperada caída de 1,2% del PBI en el tercer trimestre.
Sin embargo, el principal obstáculo que enfrentan
Lula y Palocci es la falta de candidatos disponibles. Amén de esto, a ambos les preocupa que el recambio sea mal visto por el mercado, para el que la actual conducción es garantía del mantenimiento del rumbo económico.

• Presión política

Para los analistas la mala performance-económica dará lugar a que la presión política sobre el equipo económico se intensifique. Porque el partido gobernante sabe que, tras los escándalos de corrupción, la única bandera que podrá enarbolar la campaña reeleccionista de Lula será el crecimiento económico. Ya sin el monopolio de la moral y la honestidad, habrá que crecer de cualquier forma, dicen los caciques del PT.

En este contexto, no extrañó que el lunes pasado, tras la reunión de
Lula con Palocci, el ministro de Planeamiento, Paulo Bernardo, y la jefa de Gabinete, Dilma Rousseff, se decidiera un aumento del gasto público de más de u$s 900 millones con vista al próximo año electoral.

A lo que también se adiciona la creciente necesidad de una caída más rápida de las tasas de interés, ya que el impacto sobre la economía tarda no menos de dos trimestres.
Para ello parece que sería preciso una purga en el directorio del Central, que no aspira a acelerar abruptamente la reducción de la tasa de referencia, Selic, que se ubica entre las más altas del mundo.

Otro problema es que la industria sigue mostrando niveles no deseados de inventarios
, de modo que, aun con una mayor agresividad en el ritmo e intensidad en la baja de la Selic, la tasa de interés real seguirá elevada, lo que frenará cualquier atisbo de recuperación de la demanda agregada.

Desde el punto de vista político, no debe soslayarse que
Palocci está bajo un severo ataque interno y, por ahora, lo vienen salvando desde afuera. Pero Lula ya no tiene el grado de compromiso personal que tenía con él. Todos los últimos ataques contra Palocci tuvieron la venia de Lula, como represalia contra las advertencias del establishment (con Delfim Netto, como vocero oficial) sobre su eventual salida.

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