24 de septiembre 2001 - 00:00

Brasil: rumores de control de cambios

Luego del caótico cierre del viernes en que el dólar finalizó por encima de los 2,83 reales, en el mercado cambiario brasileño comenzaron los rumores sobre un posible control de cambios por parte del Banco Central. Anoche rápidamente voceros del ente monetario salieron a desmentir dicha alternativa, a la vez que advirtieron que utilizarán todos los medios de que dispongan para frenar el dólar. Por el momento, el Central decidió reponer el encaje -la porción de los depósitos que los bancos no pueden prestar y guardan como garantía-de 10 por ciento a los depósitos a plazo. Esta medida significaría retirar de la plaza financiera unos 3.600 millones de dólares. De esta manera, los bancos perderían esta capacidad monetaria para comprar dólares. El viernes el Central, además de vender reservas (unos 100 millones de dólares), salió a ofertar bonos ajustables por el tipo de cambio, por más de 1.800 millones de dólares. El mercado le compró más de 1.200 millones de estos bonos. Por ahora, la estrategia es abastecer la demanda con dólares de las reservas hasta unos 50 millones diarios, y el resto, con bonos dolarizados. Todo esto, para poder mantener la tasa de interés en 19 por ciento anual. Ayer algunos especulaban con un control de cambios selectivo para mantener la esencia del régimen de fluctuación. Ello implicaría, por ejemplo, que operaciones cambiarias vinculadas al turismo o a algunas importaciones pasen necesariamente por el Banco Central.

Anoche el presidente del Banco Central brasileño, por intermedio de su vocero, salió a desmentir la implementación del control de cambios para frenar la estampida del dólar.

Luego de la febril jornada vivida el viernes pasado en la que el dólar superó los 2,83 reales (se devaluó otro 2,46% y en el año ya 46,6%), tanto los funcionarios del Central como del Tesoro no pudieron ocultar su preocupación por la fuerte demanda de dólares que mantiene en vilo al mercado.

Luego del cierre prácticamente los ánimos quedaron para un «todo vale» para detener al dólar. A partir de allí comenzaron las especulaciones sobre una nueva política de intervención del Central, o la solicitud de nueva ayuda al FMI, hasta la vuelta del control de cambios.

Por lo pronto el viernes el Central, dirigido por Arminio Fraga, reimplantó un encaje de 10% a los depósitos a plazo (tanto CBD, RBD, cédulas y letras hipotecarias). Es decir que las entidades deberán inmovilizar 10% de todas las colocaciones que reciban. Se estima que esta sola medida significará una astringencia monetaria de 10.000 millones de reales (3.600 millones de dólares). Los bancos deberán inmovilizar vía títulos esta masa de dinero.

Lo anunció Luiz Fernando Figueiredo, director de política monetaria del Central, quien advirtió además que usarán todo lo necesario para detener al dólar.

Cabe recordar que este encaje se eliminó a fines del '99 como una de las primeras medidas para reducir las diferencias entre las tasas que pagan las entidades por los depósitos y las que cobran por los préstamos. De esta forma el Central reseca la plaza financiera, reduciendo la capacidad de los bancos para comprar dólares.

El viernes el Central salió a vender reservas (se estiman unos 100 millones de dólares) pero además realizó siete licitaciones de bonos ajustables por dólar. Seis fueron de Notas del Banco Central Serie Especial (NBC-E) por 4.700 millones de reales y una de Notas del Tesoro Serie D (NDT-D) por 450 millones de reales. El mercado compró 2.981 millones de las NBC-E y otros 116 millones de las NDT-D.

También surgen voces contra la actitud del Central, como la de
Gustavo Franco, ex presidente del Central, quien criticó la pasividad del ente monetario. «Pareciera que existe la sensación de que el dólar llegará a 3 o 4 reales, pero el Central no puede permanecer quieto porque mucha gente va a quebrar», advirtió el ex funcionario. Se critica que al Central sólo le preocupa la inflación y, si bien el aumento del dólar no ha impactado en los precios, está haciendo daño en varios sectores de la economía.

Recomendación

El ex ministro de Hacienda, Mailson da Nobrega, recomendó que el Central intervenga en el mercado futuro del dólar para revertir la tendencia alcista irracional. El obstáculo es el acuerdo con el FMI porque impide este mecanismo de intervención. «Habría que renegociar la cláusula o pedir un waiver -perdón-y tener el instrumento como lo tienen Tailandia y México», señaló.

El viernes el dólar futuro trepó de la mano del contado. El contrato con vencimiento en octubre subió 2,54% a 2,833 reales, y para noviembre (2,56%), a 2,878 reales. Se negociaron 73.244 contratos por 10.299 millones de reales. Las especulaciones sobre un nuevo control de cambios dan cuenta de que podrían estar analizando mecanismos selectivos, como por ejemplo al turismo o a determinados tipos de importaciones.
Algunos llegaron a hablar de reducir los límites de las tarjetas de crédito internacional. Todas estas operaciones cambiarias deberían hacerse con el aval del Central. Y dejar fuera del control sobre todo a las empresas que tienen deudas en dólares. El espíritu de este control selectivo de cambios apunta a que, con la fuerte suba del dólar, las importaciones comenzarán a caer y crecerán las exportaciones, lo que redundará en una mejora del tipo de cambio cuando lleguen las divisas de las exportaciones. Sin duda una jugada riesgosa en este contexto, porque el mercado sabe que se reducirá fuerte el ingreso de capitales necesarios para equilibrar el déficit de la balanza de pagos. Esto genera presiones sobre el dólar.

Por ello funcionarios del Central no descartan solicitar más ayuda al FMI. Al respecto desde el ente monetario prepotean con que aún tienen 8.000 millones de dólares para usar de las reservas. Dado que a fin de año deberían tener un stock de 28.000 millones de dólares contra los 20.000 millones que pidió como mínimo el FMI.

Esta semana el gobierno se reunirá de urgencia para analizar los pasos a seguir en pos de fortalecer la posición de las reservas internacionales. Por el momento ya le habrían pedido al FMI el primer desembolso del nuevo acuerdo (15.600 millones) por 4.600 millones de dólares.

Dejá tu comentario

Te puede interesar