7 de agosto 2001 - 00:00

Bush se queda sin superávit

Nueva York (ANSA y EFE) - La administración Bush admitió que el superávit fiscal de 2002 será menor al previsto, como sucedió este año, por lo que debe corregir el presupuesto, reconoció Chris Ullman, vocero de la oficina de Administración y Presupuesto.

El superávit previsto en la última primavera boreal era de u$s 281.000 millones para 2001 y u$s 283.000 millones para 2002. Desde entonces, la contracción de la economía generó menores ingresos fiscales y la corrección del presupuesto será de entre 160.000 y 200.000 millones para ambos años.

La reducción de las cifras, además de la desaceleración de la economía, también fue atribuida por Ullman al gran recorte de impuestos impulsado por Bush.

Apenas nueve meses después de que demócratas y republicanos debatiesen cómo Estados Unidos podía aprovechar mejor su enorme superávit fiscal, el gobierno de Bush admite que pronto podría tener un déficit.

Durante la primavera, el Departamento del Tesoro indicó que esperaba retirar unos u$s 57.000 millones de la deuda nacional entre junio y setiembre, pero ahora el Tesoro reconoce que tendrá que pedir prestados unos u$s 51.000 millones.

La diferencia de u$s 108.000 millones entre ambas cifras es uno de los vuelcos más drásticos habidos en la posición fiscal del gobierno.

En la campaña electoral de 2000 el candidato demócrata, el entonces vicepresidente Al Gore, argumentaba que con los superávit presupuestarios que había logrado su jefe, Bill Clinton, y que se prolongarían por una década, el país debía pagar parte de su deuda nacional y dedicar el resto a sanear la seguridad social.

• Impulso al gasto

El republicano Bush proponía, por su parte, que el gobierno redujera los impuestos de manera que los contribuyentes gastaran su dinero como gustaran, dando ímpetu a una economía que se mueve sobre el gasto de los consumidores.

En 1993, cuando Clinton llegó a la Casa Blanca, el gobierno federal, que había tenido un déficit durante casi dos décadas, contaba con un saldo negativo en sus cuentas de alrededor de u$s 300.000 millones.

En 1997, con la ayuda de un Congreso dominado por los republicanos, la administración Clinton firmó el primer presupuesto equilibrado y desde entonces comenzó a acumular superávit, al punto que en 2000 el gobierno comenzó a pagar parte de la deuda nacional, que sumaba unos u$s 5 billones.

Desde entonces la economía se desaceleró de manera pronunciada, lo que ha recortado las recaudaciones impositivas, y el Congreso aprobó los recortes de impuestos impulsados por Bush, que quiere devolver a los contribuyentes u$s 1,3 billón en los próximos diez años.

Y, de pronto, la discusión entre el pago de la deuda nacional o la reducción de impuestos carece de objeto: el superávit se ha esfumado.

Las operaciones de pago de la deuda -que consisten en el rescate de bonos del Tesoro-se han reducido de unos u$s 10.000 millones en el trimestre anterior a 9.000 millones para este trimestre y el próximo.

Esto todavía se mantiene dentro de los márgenes de u$s 7.000 a 13.000 millones por trimestre establecidos por la administración Clinton cuando, por primera vez en 70 años, el gobierno de los Estados Unidos comenzó a redimir parte de su deuda.

El gobierno estará en condiciones de pagar unos u$s 120.000 millones de la deuda nacional en el período fiscal 2001, que concluye el 30 de setiembre. Esto es menos de la mitad de los u$s 250.000 millones que se había previsto pagar hace un año.

Esta parsimonia en el pago de la deuda se debe, este mes, en parte a que el gobierno ha usado unos u$s 39.000 millones para devolver, a más de 91 millones de contribuyentes, una porción de los impuestos del período fiscal 2000.

Otro factor que ha abierto huecos en las arcas fiscales es que este año los impuestos de las empresas, en lugar del 15 de setiembre, se recibirán el 1 de octubre.

Por eso ayer los bonos del Tesoro cayeron por quinto día consecutivo, después de que los corredores bursátiles vendieran los títulos para hacer bajar los precios antes de que el gobierno ponga a la venta u$s 27.000 millones en deuda.

El bono más negociado en la Bolsa, con vencimiento a 30 años, cayó 0,15%, para situarse en u$s 96,84. Su rendimiento se incrementó 2 puntos básicos, es decir a 5,59%, lo que representa el nivel más alto desde el 13 de julio.

En cambio, los pagarés a 10 años no experimentaron un cambio significativo, ya que aumentaron 1 punto base, es decir a 5,16%.

La venta de bonos del Tesoro comenzará hoy y durará hasta mañana, con una emisión de u$s 11.000 millones con vencimiento a cinco años, que se suma a la emisión que se realizó el pasado mayo.

A continuación, el Tesoro ofrecerá u$s 11.000 millones en pagarés a 10 años y 5.000 millones más en bonos a 30 años, cuya primera emisión se realizó el pasado febrero.

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